domingo, 25 de febrero de 2007

SINO HUBIERA SIDO QUIEN SOY

Hace unos días un grupo de niñas del colegio en el cual trabajo, me hizo esta pregunta: ¿Qué pasaría si no hubieras sido como eres? Y ellas se referían a mi condición; porque para la humanidad no es fácil ubicar el concepto de realización y felicidad en una persona que nace con características físicas visibles que son motivo de burla y discriminación para la sociedad.

Hay quienes darían la vida por ser otra persona diferente, cambiar su apariencia, porque no se aceptan tal cual, no han sabido descubrir en sí mismos el toque de perfección de Dios. Otras muchas creen que en la apariencia y en lo exterior está lo principal y que si no se posee un físico que se amolde a los modelos que se presentan en los medios de comunicación, no se puede lograr éxito ni amor…

Soy una enana, y este término suena despectivo, cruel y causa dolor en muchos que poseen como yo esta condición, por el mal uso que se le da, por el estigma que posee desde los principios de la humanidad. Pero a mis 37 años, viendo lo que he sido, vivido y alcanzado hasta hoy, más que un castigo, una desgracia o maldición, he visto y recibido todo como una bendición.

Desde pequeña me ha tocado esforzarme un poco más por alcanzar abrir una puerta, encender la luz, tomar algo que está un poco más alto; pero todo ello no deteriora la calidad de vida, al contrario, me ha ayudado a descubrir lo que puedo dar, fortalecerme, no rendirme, saber que todo lo que quiero y sueño, si doy lo mejor de mí misma lo puedo lograr.

El tratar de agradar y ser aceptada por la sociedad, me ha hecho valorar y descubrir la riqueza interna que en cada ser hay, poder ver con el corazón lo que los ojos a simplemente vista no pueden apreciar; así he podido descubrir y contemplar tanta belleza humana en cada persona que en el camino me he de encontrar… quizás me hubiese perdido de todo ello, si solo hubiera tenido esos centímetros de altura de más.

Y en mis luchas internas, en ese tratar de mantener un equilibrio espiritual, en la búsqueda de razones para entender mi condición, puede casi escuchar del mismo Dios, su declaración más hermosa de amor, que me habla en cada día que me regala, en todo lo que me rodea, aún en aquello que me puede causar dolor; porque he entendido que cada cosa tiene su razón de ser, todo pasa por algún motivo y razón; yo sé por qué he nacido así, ya he descubierto mi misión, muchos mueren sin saber por qué o para qué han vivido; yo lucho por hacer realidad en mí el sueño del Amigazo Dios.

Desde mi pequeñez he podido meterme en muchos corazones, he recibido de ellos confianza y amor; esperan de mí que con mi testimonio y alegría de vivir los contagie, los sane y les ayude a descubrir en sus vidas el toque de perfección de Dios; tan solo con vivir y sonreír inspiro a otros a que sean felices y redescubran lo que tiene verdadero valor; no se ríen de mí, sino que ríen conmigo por la paz que les transmito con tan solo ser lo que soy.

Si hubiese sido distinta si tan sólo hubiera tenido esos centímetros de más, me hubiera perdido de esa experiencia maravillosa que implica ser especial, romper esquemas, saber aprovecharme de las miradas que me robo de los demás con tan solo pasar, al principio lo hacen por curiosidad o por burla de mi apariencia y manera de caminar; pero después muchos van descubriendo en mi pequeñez la grandeza de Dios que escondida está.

El ser quien soy y como soy me ha hecho vivir muchas experiencias hermosas, gozar de amigos de verdad, experimentar la alegría enorme que se siente cuando con tan solo vivir se transforman muchas otras vidas y devuelves a otros las ganas de soñar y de luchar…

Es mucho más lo que he ganado y aprendido, entre ellos el valor que por dentro he adquirido, y lo que he podido transformar y reparar en los demás…

No pienso en lo que he carecido, porque sé que es mucho más lo que he recibido; y todo ello es lo que he luchado por transmitir y contagiar en el mundo, y sobre todo a aquello que darían la vida por ser otros distintos a los que son y que dudan de la obra que ellos quiso realizar Dios.

No somos un error, ni un castigo, somos un sueño del Creador, hay que entenderlo así para poder descubrir su inmenso amor en todo lo que a diario nos regala y que se convierte en su más grande bendición.

Sino fuera quien soy, me hubiera perdido de tantas cosas, que no quiero ni pensarlo, simplemente quiero seguir disfrutando y darle gracias al Amigazo por haberme soñado así tal cual y como soy, aunque el mundo no lo entienda, aunque muchos se sigan riendo o burlando, aunque otros lo rechacen; yo no me pierdo de nada, son ellos quienes no saben ver lo esencial, aquello que solo con el corazón se puede apreciar y valorar.

No es pobre el Tesoro que no ha sido valorado, eso no lo hace ser menos valioso, su valor prevalece, nadie se lo ha quitado; es más pobre y ciego el que habiéndolo tenido muy cerca, no logra verlo ni disfrutarlo, y quizás lo pierde sin haberlo gozado… por eso muchos seres humanos no son felices, porque andan buscando la felicidad en el lugar equivocado… Yo ya la encontré y la estoy disfrutando, está dentro de mí y en el corazón de todos aquellos que caminan a mi lado.

Algo más he aprendido: Desde abajo se ve más la grandeza del cielo y desde arriba Dios contempla en mi pequeñez el toque de su perfección, ¿Qué más puedo pedir si en ello está la más grande bendición? …

NO TE RIAS DE MI, RIETE CONMIGO...

Si al verme pasar te causa risa mi figura; acércate, conóceme y con el tiempo, no te reirás de mí, aprenderás a reír conmigo.

Si te ríes de mi, al verme cuando camino; no te fijes en la torpeza de mis pasos, sino en las huellas que voy dejando por el sendero que recorren mis pequeños pies, que van con seguridad, construyendo sueños, buscando su destino, fortaleciendo lazos…

Si cuando ves mis pequeñas manos, dudas de lo que puedo con ellas construir o alcanzar, no te dejes llevar por las apariencias, mis manos pueden hacer muchas más cosas de las que te puedes imaginar, con ellas fabrico letras que se unen y logran fronteras traspasar; también puedo darle vida a notas que hacen música y alegran el alma de quien las ha de escuchar; con mis manos puedo acoger, acariciar, construir y fabricar mil sueños y sobre todo, poder hacerlos realidad.

Si me ves llorar, no sientas lástima por mí, yo también tengo humanidad y al igual que tu, enfrento momentos de fragilidad, el dolor no deforma sino que transforma, es una gran verdad, las caídas nos ayudan a adquirir más seguridad al caminar, las lágrimas nos enseñan a vivir más intensamente los momentos de gozo y de paz…

Y cuando seas testigo de los esfuerzos que hago para mis metas poder alcanzar, y te des cuenta que hay muchas cosas que la humanidad ha colocado tan en alto que me cuesta trabajo poderlas tan siquiera tocar; no intentes hacer más fácil el camino, ni busques ofrecerme un mundo ya construido; si quieres camina a mi lado como amigo, aprende tu también a soñar y luchar conmigo; vivamos juntos esta aventura desde la amistad y podremos hacer realidad los sueños forjados, contemplar la grandeza del cielo y anhelar hasta él poder algún día llegar.

No te rías de mí, ríete conmigo; de la alegría y de la paz que transmito; porque he aprendido a conocer quién soy, por qué y para qué vivo, soy un ser humano como tu, que ríe y llora, sueña y se enamora, cae y se levanta, se enoja, tiene miedo y los enfrenta; soy feliz de ser quien soy, porque así tal cual me soñó el Amigazo Dios.

No puedo correr ni caminar quizás tan ágilmente como lo haces tu, pero doy pasos cortos con pisadas firmes que dejan huellas imborrables por donde voy; no creo en los imposibles, se que todo con fe, constancia y valor lo puedo alcanzar; he encontrado en una silla el instrumento para encender la luz y salir de la oscuridad; elijo esforzarme, subirme en ella y aprender a caer; no quedarme estancada ni esperar que todo me lo resuelvan, mucho menos sentir que ya no hay nada más que hacer…

Quizás al verme te preguntarás: ¿será que en personas así, la perfección de Dios podrá estar?... la perfección de Dios en mí, está más allá de las apariencias o de lo que a simple vista te puedo inspirar… está en todo lo que con mi vida logro transformar en ti, en quienes me rodean, en el cosmos, en la humanidad…

Alguna vez encontré una frase que decía: "Las pequeñeces hacen la perfección, sin ser la perfección una pequeñez"… ¡he ahí una gran verdad!…

No te rías de mí, ríete conmigo… y verás que me será muy fácil poder llamarte por siempre mi hermano y amigo…

sábado, 17 de febrero de 2007

HOY

Es chistoso, le tengo miedo a las alturas; ¿por qué será?...jijiji…

Pero lo más curioso es que aunque siento que he ido escalando en Mi Silla de la superación, no me da miedo experimentar que voy ascendiendo, quizás porque cuando miro hacia abajo, no veo nada ni a nadie pequeño.

Mi primer escalón: “vivir”, cuando los médicos en aquella época creían que por mi condición, más de 10 años de edad no viviría y que existirían muchas complicaciones de salud que me lo impedirían… ¡Gané la batalla! No sobreviví, sino que VIVI Y SIGO VIVIENDO…

Otro peldaño fue “Caminar”, las personas con acondroplasia se demoran más para aprender a hacerlo; muchos padres se angustian cuando ven que sus bebes se retrasan para dar pasos, lo importante es no perder la fe ni desesperarse porque tarde que temprano se levantan y echan a andar. Más adelante en mi adultez esto fue de nuevo superado porque mi columna presentó problemas y fui sometida a una operación muy larga y delicada; y aunque muchos tuvieron miedo y otros quizás no creyeron, todo salió excelente y camino mejor que antes, con mucha agilidad y seguridad, voy a donde quiero, de un lado a otro me muevo.

Terminar el colegio fue quizás uno de los logros más difíciles; el estudio en mi adolescencia, no fue mi prioridad; reprobé 2 cursos, me daba cuenta como muchas personas que caminaban conmigo creían que no lo podría lograr, que no solo era pequeño mi cuerpo, sino también mi capacidad… En esta etapa la confianza, la motivación y fuerza que sembró mi padre en mí fue primordial, porque cada vez que traía una materia reprobada, me decía: TU NO SOLO PUEDES SER IGUAL, SINO MEJOR QUE LOS DEMAS… así que al repetir el 9º grado me dije, ahora sí voy con toda, lo voy a lograr… desde ahí se acabaron los fracasos, me gradué con muy buenos resultados, lo logré por mí misma… y aunque no sabía que camino elegir ni que estudiar, comprendí que ahí no estaba el final de mi montaña, me faltaba escalar aún mucho más.

LA UNIVERSIDAD, ha sido de los logros que más me ha dado satisfacción, aunque no pude compartirlo con la persona que fue mi inspiración: “Mi Papá”… pero yo sabía que desde el cielo me contemplaba y orgulloso decía lo de siempre: “¡Esa es Kary , mi hija!.

De ahí en adelante, he seguido dando pasitos, en mi trabajo, con mi música y mis escritos; compartiendo mis dones, dando testimonio del amor de Dios y de su perfección escondida en lo más pequeño y sencillo… he tenido muchos logros, reflejados en los medios de comunicación, artículos en revistas y periódico, entrevistas en radio y televisión, escritos publicados en la red y mi conferencia compartida en muchos lugares, con diferentes grupos de personas que en la medida que reciben lo que les ofrezco, me ayudan a crecer…

Ha habido reconocimientos, menciones, sonrisas silenciosas, sentimientos y muchas emociones… todo ello engrandece y le da valor a mis logros, y me hacen querer seguir avanzando y nunca renunciar, aunque haya momentos en los que se apodere de mi la rutina o el cansancio, el dolor de las heridas del camino y hasta la soledad que en ocasiones se ha de experimentar… es ahí cuando me atrevo a mirar hacia abajo y no veo nada pequeño ni lejano, todo aquello me sigue hablando y me motiva a no detenerme, sino a llenarme de fuerzas para seguir subiéndome en la silla e ir mis sueños uno a uno realizando, hasta que el Amigazo me diga algún día LO LOGRASTE, AL CIELO HAS LLEGADO.

¡SUBETE A LA SILLA!

Me faltaban unos centímetros de altura; me encontraba en un mundo donde los hombres y mujeres han colocado las cosas tan en alto, que muchas veces ni ellos mismos logran a veces alcanzarlo; yo solo quería sentir que podía hacer las cosas por mí misma; pensaba en diferentes opciones y planeaba mis estrategias, entre ellas:

- Pedirle a una persona más alta que por mí lo hiciera; eso sería más cómodo, quedarme ahí y esperar a que me dieran todo resuelto, así evitaría una caída o que los demás me miraran con curiosidad mientras me esforzaba por hacerlo; esa solución no exigiría ningún sacrificio extra de mí.
- También, podría quedarme simplemente contemplando el objetivo, convertirlo en ilusión, sentirlo imposible, resignarme a no alcanzarlo y consolarme diciéndome que no es mi culpa, pues soy pequeña y no puedo lograrlo.
- Pero había otra opción, tomar una silla, subirme a ella, vencer cualquier miedo a caer, mantener el equilibrio, no pensar en las miradas curiosas o de burla de aquellos que critican porque no se atreven a hacer eso que señalan en el otro; ni escuchar aquellas voces que me dicen que no puedo, que es peligroso, que es mejor desistir antes de caer y sufrir.

He ahí el secreto para crecer: SUBIRME A LA SILLA…

Teniendo en cuenta los pasos que se necesitan:

- PLANEARLO: enfocar mi meta u objetivo, ser creativa.
- DECIDIRME: Lanzarme a la aventura, buscar la silla adecuada, no importa donde esté escondida o guardada, desarrollar mis fuerzas mientras la empujo hasta ubicarla; adquirir destrezas en subirme a ella, permitiendo si es necesario que alguien me de su mano para intentarlo.
- SUBIRME: ir escalando, empinarme, levantar bien alto mis brazos, hasta sentir que puedo tocar lo que quiero y alcanzarlo.
- MANTENER EL EQUILIBRIO: tener fe en que con la ayuda del Amigazo todo puedo lograrlo; confiar en mis facultades y en los dones que se me han dado; creer que todo lo que anhele, si lucho por ello lo puedo obtener.
- LEVANTARME: no desistir si caigo, no permitir que el miedo me invada, sacudirme, sanar mis heridas; cambiarla si por nuestro peso se ha roto, no siempre las sillas que tomamos son las que realmente necesitamos, lo importante es volverlo a intentar una y otra vez sin renunciar.
- Y CUANDO LO LOGRE… no quedarme ahí estancada sintiendo que ya lo hice todo; sino, levantar mi mirada, seguir soñando, aspirar alcanzar algo que esté un poco más alto, porque aunque todo tiene su final, en la vida cada final es un nuevo comenzar.

APRENDI, QUE LA SILLA ES MUCHO MAS QUE ALGO MATERIAL….

¿COMO CRECER?

Descubrí mi verdad, los años transcurrían, mi cuerpo aunque no crecía, se modelaba, me convertía en mujer con estatura de niña… sentía sobre mí las miradas de aquellos que no sabían lo que pasaba, a algunos les daba curiosidad, a otros risa; pero nunca pasaba desapercibida…

Desde siempre, al darme cuenta que mis hermanos y amigas menores crecían, me sobrepasaban y lograban hacer por sí mismos cosas que a mi se me dificultaban, como abrir una puerta, encender la luz, llegar a la ducha… supe cual era mi diferencia: mis extremidades no se desarrollaban… pero eso no sería un obstáculo, ser pequeña no es tan trágico como muchos piensan; pues la única dificultad está en no alcanzar sin mayor esfuerzo aquellas cosas que en alto están.

Y en esa búsqueda de independencia y en mi deseo insaciable de superarme, fortaleciendo en mí lo que mi padre me enseñó “que nada es imposible y que todo con esfuerzo, fe y perseverancia se puede lograr”; encontré la solución, UNA SILLA… Las cosas hubieran sido más fáciles y cómodas, si dejaba que todo me lo hicieran y me lo alcanzaran; pero sabía que al no explorar mis fuerzas, me estancaría, y mis facultades se me atrofiarían; por eso prefería buscar una solución que me permitiera hacer las cosas por mí misma, y vencer aquello que para muchos era una limitación.

A lo largo del camino, he visto como muchas personas que tienen aquellos centímetros que a mi me hacen falta, se rinden en el intento, han mutilado sus sueños a medida que van creciendo… llegan a una edad en que el cuerpo se estanca y ya no hay más nada que hacer, lo más triste es que al dejar de soñar y creer, mucho antes interiormente dejaron de crecer.

Mirar hacía arriba y contemplar desde abajo la grandeza del cielo, me ha motivado siempre a anhelar alcanzarlo, sin sentirlo imposible, sino inspirándome, animándome, despertando mis fuerzas, impulsándome a rebuscar y desarrollar facultades que me ayuden a lograrlo… Entonces me dije a mí misma: prefiero quedarme pequeña en estatura, los grandes llegan a una etapa en su vida en que sienten que más de ahí no pueden crecer; mientras que yo sigo soñando con hacerlo, y entre más lucho por conquistarlo, más siento que por dentro estoy creciendo.

viernes, 12 de enero de 2007

YO TAMBIEN TUVE 15 AÑOS


Yo también fui adolescente, allí fue cuando descubrí mis diferencias y me di cuenta que la humanidad vive es de las apariencias, crea patrones de normalidad que todo lo limitan, discrimina con crueldad a quien no se ajusta a sus exigencias.

Mi escala de prioridades se innovó, las amistades, la música, los poemas, la farándula, la búsqueda del primer amor y el baile, se convirtieron en lo más importante; las demás cosas como el colegio, las normas, los adultos bajaron de puesto, ocupaban otro lugar; era como si nada de eso importara, lo mejor de la vida para los jóvenes es enfrentar mil aventuras, pasarla bien, asumir riesgos que logren la historia transformar, porque la juventud cree que con fuerza y pasión, todo puede mejorar.

Mi condición física me hizo sentir en desventaja, para mis galanes nunca crecí; en esta edad, hasta un granito en la cara puede acabar la autoestima; por lo tanto no fue fácil asumir que por ser de talla baja, ningún chico se fijaría en mí, y que no viviría muchas experiencias que al igual que mis amigas, yo quería vivir.

El espejo se convirtió en el enemigo que me recordaba que yo no era igual; las preguntas sin respuestas se apoderaron de mi mente, la soledad le puso cadenas a mi corazón; las lágrimas se reprimieron, porque nunca quiso recibir lástima ni compasión mi razón.

Fue en esta etapa cuando descubrí mi verdad y me hizo daño tu verdad, porque para el otro las apariencias eran lo esencial; pero más tarde encontré la verdad, cuando me di cuenta que muchos jóvenes tenían esos centímetros de más que me faltaban y ellos tampoco encontraban la felicidad, sufrían sino estaban a la moda, se deprimían si eran gordos o flacos, o si no les combinaban los zapatos; se encerraban en casa por el acné, cambiaban el color y forma de cabello, nunca estaban conformes, por tanto, la estatura no era lo esencial; la realización personal está más allá, se logra experimentar cuando aprendemos a hacer lista de nuestras bendiciones, agradecer y disfrutar de lo mucho que tenemos y no estancarnos ni lamentarnos por lo poco que carecemos.

Yo también tuve 15 años y sí que los disfruté, porque todo ello me hizo crecer demasiado interiormente y muchas cosas aprender; nunca he dejado de creer que soy un sueño de Dios, vivo porque quiero hacerlo realidad, y en esa lucha aprender a ser feliz de verdad.

Los jóvenes tienen la energía y la fuerza para transformar el mundo, hay es que saberla usar y no permitir que sea el mundo quien le robe sus ilusiones y los haga cambiar de tal forma que cuando se convierten en adultos crean que los sueños son fantasía y nunca se hacen realidad.

¡PILAS QUE SI NO CAMBIAS EL MUNDO, EL MUNDO TE VA A CAMBIAR!

SER COMO NIÑOS PARA ENTRAR AL CIELO


Uno de los grandes privilegios que encuentro en mi baja estatura, es sentir que aún conservo mucho de mi niñez y creo que eso nunca lo voy a perder; porque al no haber crecido demasiado, no se me han escapado los sueños, la capacidad de asombro ni la fe en que todo se puede hacer realidad y que dentro de mí está el país del Nunca jamás.

La etapa más hermosa de mi vida fue la niñez, en ella no me di cuenta de mis diferencias, porque los niños aunque suelen ser los más francos y sinceros con lo que ven, no se estancan ni se bloquean ante las apariencias, porque creen que todo se puede llegar a ser y hacer. En lo que a mi se refieren, en mi niñez, hice todo lo que hacían las niñas de mi edad, no reprimí energías a la hora de jugar, aunque por mi estatura quizás no era tan ágil como los demás.

Mi apariencia inspiró ternura, por tanto siempre estuve rodeada de afecto y protección; nadie intentó jamás hacerme daño, al contrario, a veces era como si el mundo girara a mi alrededor.

La base de una niñez feliz, está en el ambiente familiar; para mis padres y mis hermanos, fui un miembro más de la familia, no hubo tratos especiales, no se hablaba de mi condición, todo fue normal; simplemente me nutrieron de mucho amor, me dieron la libertad de ser yo misma y de desenvolverme libremente en el mundo exterior.

Aunque no faltaron las miradas y preguntas curiosas de la gente, por mucho tiempo no me di cuenta lo que pasaba, al contrario, siempre creía que me miraban por ser especial, eso todavía lo conservo, gracias a ello es difícil que las miradas me logren afectar, al contrario, siento que lo hacen porque admiran lo que hay en mí y no es común encontrar en los demás.

Casi puedo decir, que con todo esto, decidí mejor no crecer; pues sentirnos demasiado grandes nos hace dejar de creer y luchar por los sueños, nos vuelve complicados, nos crea problemas mucho más grandes que reprobar un examen o haber roto o extraviado el juguete nuevo que se nos había regalado.

Aquellos que se sienten crecidos, renuncian a los helados y chocolates, se complican con la moda, no ríen a carcajadas, se enojan con facilidad y demoran en perdonar; algunos se vuelven aburridos y se dejan esclavizar por el reloj, creen que ya no hay más nada que hacer porque este mundo va de mal en peor…

Ver el universo desde mi 1, 20 de estatura, no me impide madurar; pero sobre todo aun a mis 37 años, me permite sentirme esa niña soñadora que disfruta de la grandeza que esconden las cosas más sencillas y pequeñas, y que anhela siempre sonreír y a todos contagiar de su alegría y paz.

El ser pequeña me hace creer como los niños, en que estoy rodeada de ángeles que me cuidan, el niño Dios nos llena de bendiciones en Navidad, las tormentas no son eternas, tarde que temprano han de pasar; la Virgen nos abraza, y si rezamos con fe, nunca nada malo nos ocurrirá… además de eso, el sentirme siempre niña me hace experimentar que existen los verdaderos amigos, por tanto el amor y la amistad no son una fantasía, sino una hermosa realidad, todo ello me hace sentir, que aquí en la tierra existe un cielo del cual solo los niños saben contemplar y disfrutar. http://espanol.geocities.com/almas_gigantes/page2.html

HE AQUI MI VERDAD

¡Soy una persona de talla baja!, a lo que muchos dirían: una enana... por eso antes que nada quise definir lo que es la acondroplasia y así quienes me lean, me conocerán… Muchos se preguntarán: ¿como es la vida de los enanos?... ¿qué hacen, piensan o sienten?... ¿pueden ser felices?... cada uno se responderá a sí mismo de acuerdo a su verdad… yo lo haré desde la mía y con ello solo intento: romper paradigmas, dar testimonio de la perfección de Dios que se esconde y se revela en la diversidad, aún en lo más sencillo y pequeño; sustentar lo que una vez escribí “Nuestras diferencias, tienen el mismo valor”; formar a la sociedad, que tanto le cuesta aprender a ver más allá, porque quedamos tan enfrascados en nuestra verdad que no logramos descubrir y valorar LA VERDAD, ella es la que nos dará la Paz.

Un enano es una persona como cualquier otra; el enanismo es una característica como decir delgado, robusto, moreno, claro, alto o bajo… los enanos no somos duendes ni gnomos; no venimos de otro país ni otro mundo; simplemente nuestras extremidades no crecen lo suficiente, en lo demás, en todo lo físico y fisiológico, nuestro desarrollo es igual. No hay necesidad de tratos especiales, ni miradas curiosas llenas de morbo o burla; tan solo merecemos el trato y la oportunidad que tienen todos los seres humanos, para poder dar lo mejor de nosotros mismos y hacer nuestros sueños realidad.
¡¡¡Esta es mi verdad!!!... http://espanol.geocities.com/almas_gigantes/

lunes, 8 de enero de 2007

¿QUE ES EL ENANISMO O ACONDROPLASIA?

A pesar de que todos hemos visto alguna vez un enano, muy poca gente es consciente de cómo esa falta de estatura puede afectar a una vida. La acondroplasia es muy poco conocida, tanto desde un punto de vista clínico como social.
El término Acondroplasia lo propuso Parrot en 1878, palabra que proviene del griego (chondros = cartílago y plasis = formación), por el escaso crecimiento cartilaginoso que se produce en esta displasia.
La acondroplasia es la forma más frecuente de enanismo. Se trata de una alteración ósea de origen cromosómico, caracterizada porque todos los huesos largos están acortados simétricamente, siendo normal la longitud de la columna vertebral, lo que provoca un crecimiento disarmónico del cuerpo. Las personas con acondroplasia tienen un torso de medida normal, las extremidades cortas y la cabeza ligeramente más grande, además de otras características fenotípicas más o menos regulares.
La acondroplasia aparece como una mutación espontánea, que tiene lugar por azar cada veinte mil nacimientos aproximadamente. Alrededor del noventa por ciento de los niños con acondroplasia no tienen historia de ella en sus familias.
Hasta el momento, no existe ningún tratamiento farmacológico para la acondroplasia.
http://www.netcom.es/acondro/educativa/verdad_sobre_enanismo.htm

¿POR QUE EXISTO?

Un cuestionamiento que tarde que temprano muchos solemos hacernos, sobre todo quienes han decidido vivir intensamente y no simplemente sobrevivir.

En lo personal, tengo claro algo: Fui creada con amor, por amor y para el amor; aunque muchos al verme duden de la perfección de Dios, porque mi imagen y figura rompen los patrones de normalidad inventados por los seres humanos.

Estoy segura de algo, Dios me soñó y me pensó así tal cual; no soy un castigo de El, ni una mutación de un gen, ni un error de la ciencia ni nada que se le parezca… la vida no es nada de eso, la vida es el mayor regalo y bendición del Creador; todos existimos por una hermosa razón, simplemente hay que descubrirla y luchar por hacer realidad el sueño de amor de Dios.

Mi primera verdad se sustenta en este texto:

"Nació así para que se manifiesten en el las obras de Dios". Jn 9, 3