No supe responder, pero ella continuó:
Tenemos días nublados, con algunas lloviznas en el alma…
Hay otros de tormentas con rayos y relámpagos que se lanzan…
Así mismo hay días donde el sol resplandece y se percibe en nuestro rostro y mirada…
Y qué decir de los días grises, en los que tal vez la musa aparece y preferimos un poco de soledad y de calma…
Y tal cual como el universo, las personas podemos pasar de un estado del tiempo al otro, de un día nublado a uno de sol, o de un cielo despejado a una tormenta aterradora; ante eso, solo queda esperar a que todo pase y hacer lo que en su momento toca; buscar abrigo si hace frio, refrescarse si hay calor, resguardarse en la tormenta y darle a cada instante lo que nos pide, comprender que así como el planeta habla con sus estados del tiempo y estaciones, así mismo las personas hablamos con nuestras emociones.
Después de todo esto, agrega mi loca, si quieres ser empático en la vida, tienes que aprender un poco de meteorología humana y ante todo tener paciencia y esperanza, de que siempre, después de cada tempestad, viene la calma…

No hay comentarios.:
Publicar un comentario