Si me ves no supongas nada, conoce mi verdad primero...
Si me ves, no te ilusiones, tal vez puedas desilusionarte si mi humanidad no es lo que esperas...
Si me ves lograr algo,no me aplaudas, celebra conmigo...
Si me ves fallar, no me juzgues, dame la oportunidad de intentarlo de nuevo...
Si me ves, no te quedes con las apariencias, recuerda que lo esencial es invisible a los ojos..
Soy una mujer colombiana, con acondroplasia, el tipo más común de enanismo que existe. Soy escritora, conferencista motivacional, maestra y músico. En este blog comparto mis reflexiones, escritas para cualquier persona que quiera vivir a la altura de las circunstancias, a la vez que sirve para transformar las miradas de la sociedad, frente a las diferencias y la discapacidad; y así logremos un mundo más equitativo, incluyente, donde predomine el respeto y la dignidad hacia cualquier persona.
martes, 20 de febrero de 2018
sábado, 13 de enero de 2018
MOSTRAR A DIOS
Verlo puede ser más sencillo, si tenemos Fe; pero ¿cómo
se lo mostramos al mundo?
Mostrar a Dios implica vivirlo… Dar testimonio de lo
que vemos y sentimos.
Mostrar a Dios sobre todo a quién más le cuesta
descubrirlo.
Mostrar a Dios cuando se hace más justo y necesario,
en los momentos de oscuridad y desierto, en ese instante en el que muchos no
creen y lo rechazan; aprender y lograr mostrar a Dios es una Misión que se
logra no haciendo nada a la fuerza, sino todo con la fuerza del amor…
Vivir para mostrar a Dios, sin pensarlo ni
programarlo, sino simplemente siendo yo, y hacer todo lo que le agrada,
tratando a los demás como quisiéramos ser tratados.
Mostrar a Dios con los gestos más sencillos y
pequeños, esos tan necesarios y escasos, que, aunque son gratuitos muy pocos los
ofrecen porque desconocen su inmenso valor o porque tienen miedo de sufrir por
y con amor.
VER A DIOS
Ver a Dios en todo lo que a diario nos da; en lo que
menos nos imaginamos, en donde quizás nunca lo buscamos.
Verlo en las cosas más sencillas y pequeñas, en las
personas que nos rodean, allí donde no existan vanidades ni apariencias.
Ver a Dios aún en los momentos más oscuros y
difíciles, cuando pensamos que nos ha abandonado, siempre se hace necesario
aprender a ver a Dios allí.
Ver a Dios en los instantes, en cada expresión de vida
y naturaleza, en lo valioso y bello que no se percibe con los sentidos, sino
mirando y sintiendo desde el alma, porque sólo así se puede ver a Dios y
sentirlo.
jueves, 11 de enero de 2018
SONREIR
Sonreír es una necesidad que hace demasiado bien a
quien la recibe y a quien la da.
Hay siempre que sonreír… Sonreír al saludar, sonreír
al caminar, sonreír aún al caer o tropezar; porque sonreír ilumina y sana.
La sonrisa se contagia, es gratis, brota sin forzarla.
La sonrisa no debe ser fingida, siempre hay que buscar
motivos para sonreír desde el alma, aunque se sientan ganas de llorar. Sonreír
es testimonio de fortaleza, sobre todo cuando se sonríe en los momentos de
dificultad.
Si aún no has sonreído, es hora de ejercitar todos
esos músculos que se mueven y relajan cuando sonríes…
No te rías de mí, riéte conmigo. ¡Sonríe!
miércoles, 10 de enero de 2018
ESCUCHAR
Hacer silencio un instante, apagar los ruidos internos
y externos, para escuchar lo que el mundo y los demás quieren decirnos, no solo
con sus palabras, sino también con sus silencios.
Porque hablamos demasiado y casi que nada escuchamos ;
o creemos que oir y dejarnos llevar por comentarios, es escuchar de verdad y a
eso nos aferramos y desde ahí procedemos.
Escuchar, por eso tenemos dos oídos y una lengua, para
que escuchemos más y hablemos menos…
VER LO BUENO
Que lo primero que veamos, sea lo bueno…
Que en medio de todas las cosas malas, veamos lo bueno…
Que mientras el mundo juzga, condena y señala,
descubramos lo bueno…
Para que seamos de aquellos que encuentran la luz, en
medio de la oscuridad; que descubren la hoja en blanco, que pasa desapercibida
por culpa de un punto negro que todos miran; que saben decir palabras que
construyen y animan, en medio de tantas críticas destructivas.
Ver lo bueno, tantas cosas, salvaría y sanaría…
CONTEMPLAR
Ver más allá de lo que a simple vista se ve, es
contemplar…
Ser capaces de descubrir lo que los ojos del cuerpo no
ven, detenerse y saciarse de lo que se puede percibir, es contemplar…
Contemplar, inspira… Contemplar, llena el alma… Contemplar,
nos muestra, lo que se esconde, se reserva o se calla…
Si nos dedicáramos a contemplar, más que a mirar, encontraríamos
caminos, luces, soluciones, regalos y bendiciones, que a diario se nos dan.
LOS DETALLES
Esos gestos pequeñitos, esas cosas tan sencillas, eso
que muchas veces pasa desapercibido u olvidado, son los detalles…
Vamos tan de prisa y nos quedamos en las formas, que
se nos escapan los detalles…
Detenerse en un detalle, que muestre una visión
distinta, se hace necesario, para descubrir lo más hermoso de la vida.
Ofrecer esos detalles, que expresan sentimientos,
hacen posible sanar, construir, reparar, rescatar y darle vida a lo que
queremos.
Más que cosas grandes o hechos significativos, el
mundo necesita de los pequeños detalles, para reparar y sanar lo que tiene
quebrantado y herido.
CONFIAR
Confiar nos cuesta tanto…
Porque nos prevenimos o tal vez porque otros nos
indisponen; por lo que vivimos o lo que nos dicen, por tantas cosas de las
cuales somos no solo protagonistas, sino también testigos, es que desconfiamos.
Confiar es necesario, porque abre puertas y sentidos,
da voto de confianza, da oportunidad de que surja lo que deba surgir y se logre
lo que se quiere lograr.
Confiar es un riesgo, que todos tenemos que correr,
porque es a la vez una necesidad para darse permiso de vivir lo que muchas
veces por no confiar, le negamos a nosotros mismos o a los demás.
¿Por qué es tan difíciles Confiar?
DAR EL PASO
Eso es lo que sigue, dar el paso…
Implica moverse, desacomodarse, decidirse, haber
planeado, tener suficiente fuerza y voluntad para dar el paso que nos conducirá
a lo que anhelamos y soñamos.
Dar el paso traerá consecuencias, ante las cuales
debemos estar atentos y preparados, para reflexionar y decidir el siguiente
paso.
¿Y si pensamos un poco, en ese paso que aún no hemos
dado? Hacerlo nos acerca a la meta y nos compromete a lo que venga…
¿Y ahora qué paso viene?
PLANEAR
Sino planeamos, nos planean…
Sino planeamos, improvisamos, dudamos, y la vida se
convierte en un vaivén de un velero que se mueve al antojo del viento.
Desde que abrimos los ojos, debemos ejecutar un plan;
en el trabajo, en lo que soñamos, en todo lo que anhelamos para nuestra vida,
hay que planear, para que se haga realidad.
Y si, aunque hay cosas que no se planean y suceden,
aunque en cuestión de sentimiento, no hay nada que planear, porque nacen y
pasan sin avisar; en muchas cosas más de nuestra vida, lo que nos llevará a la
meta, es lo que hayamos planeado y cómo lo realicemos…
Planear permite poner orden e impulsarnos a dar el
paso.
DECIDIR
Muchas cosas no suceden por indecisión…
Urge ser decididos, no darle más riendas sueltas a la negligencia
y a las excusas que nosotros mismos nos creemos y apoyamos para justificar los
pasos que no damos.
Decidir es eso, dar un paso, moverse, avanzar; porque
cada decisión requiere una acción, para que sea veraz y no se convierta en un
propósito fugaz.
Vivir es un constante decidir…
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