viernes, 30 de septiembre de 2011

LAS ESPINAS EN LA ROSA...


La Amistad es un sentimiento Divino que existe en el ser humano, por eso aunque es profundo y sublime, se puede tocar con las manos.

Es una Rosa que nace en un corazón de barro, de ahí que se fusiona la belleza y la magia, con la fragilidad y la libertad que la hacen modelarse, quebrantarse, reponerse, crecer, aferrarse y a veces hasta soltarse, pero nunca marchitarse…

La Amistad permanece y no muere, cuando se alimenta y fortalece de lo más profundo y real que surge entre aquellos que la reconocen y acogen, la cuidan y la viven, sintiéndose privilegiados por haberla encontrado…

Es esa rosa que se viste de espinas que la hacen más bella y le sirven para protegerse, no para herir con ellas a los que ama, sino para cuidar justamente eso que tanto cuidan y prevalece… De ahí que quien toca a la rosa más allá de lo que ella permite, puede sangrar un poco y darse cuenta que todo en la vida por muy pleno que sea, tiene sus límites…

Las espinas en la rosa, son en la amistad, aquello que necesita para hacerse más fuerte y real; la ponen a prueba, le enseñan, la hacen más transparente y bella, le permiten al sentimiento poder realizar lo que tanto sueña…    

Cada una tiene su nombre y su misión especial,  y cuando algo puede llegar a marchitarse en la amistad, la rosa se vale de su espina, para hacernos reaccionar. Una de ellas es, la espina de la verdad, hiere cuando hay que decir o enfrentar cosas que son difíciles de entender y escuchar; la amistad se defiende de la mentira, por eso se viste de sinceridad, aunque a veces nos duela tocar esa dura realidad…

A veces nos tropezamos con la espina de los límites, que le enseña a los amigos, que por más que se amen y hayan compartido, tenemos derecho a tener tesoros escondidos… No podemos pretender saberlo todo ni mucho menos manipular la vida del amigo, existen límites que hay que respetar y duele demasiado cuando alguien los intenta sobrepasar.

Una de las espinas que adorna a la Rosa, es la libertad; cada uno es quién es y se ama así tal cual; cuando queremos someter al amigo o a la persona que decimos amar, cuando pretendemos cambiar en el otro lo que queremos sea como nos parece a nosotros, estamos haciéndonos daño y podemos ahogar o dañar a quien llamamos amigo y sentimos que tanto amamos…

Así es la Rosa de la Amistad, adornada de muchas espinas, que no intentan herir a los que ama, sino cuidar el tesoro que en su corazón de barro cobija…  las espinas reaccionan cuando sienten que algo puede hacer marchitar su rosa, pueden herir cuando la abrazan con tanta fuerza que la ahogan, también cuando las cosas no son claras o se dan cuenta que peligra la persona que amas, cuando se dan pasos errados, cuando tropiezas o lastimas…

Eso es lo mágico y profundo de la Amistad, que permite que ocurran en la vida milagros como el hecho de ver nacer una Rosa tan hermosa y Divina en un Corazón de barro, tan frágil y humano…

GRACIAS POR SER LA ROSA QUE ADORNA MI CORAZON DE BARRO…

VALE LA PENA...



Vale la pena que duela el amor si así se hace más fuerte y duradero; vale la pena perder el tiempo si es por una acción realmente buena; vale la pena el cansancio, si al final se ven los frutos del esfuerzo; vale la pena humillarse un poco, si es para recuperar o reparar algo valioso; vale la pena empezar de nuevo, si eso ayuda a encontrar el camino correcto; vale la pena perderlo todo, si lo que teníamos no era verdadero; vale la pena llorar, si después lograremos sentir paz…

Vale la pena sentir miedo, si al enfrentarlo, más fuerte nos hacemos; vale la pena equivocarnos, si de ese error aprendemos y crecemos; vale la pena sentir que perdemos, si así nos damos cuenta de valorar lo que tenemos...
Vale la pena olvidarse un poco de sí mismo, si así reconoceré a la persona que camina conmigo; vale la pena soltar y dejar ir aunque quede un vacío, si nos aferramos a algo que realmente nunca ha existido; vale la pena la herida, si nos hace madurar; vale la pena la caída, si de ella aprendemos a caminar; vale la pena callar, sin con las palabras podemos herir o juzgar mal.

Vale la pena demorarnos un poco más, si tenemos que pensar las cosas muy bien, antes de actuar.
Vale la pena tropezar con la piedra, si así nos damos cuenta que otro camino debemos tomar,
Vale la pena que nos digan verdades que duelan, a que nos engañen con palabras que son falsedad…
Vale la pena hacer las cosas a tiempo, si después no tendremos otra oportunidad; Vale la pena experimentar lo oscuro, si así podemos descubrir cual es la Luz que nos puede guiar... vale la pena equivocarnos en el intento, para así darnos cuenta que es posible volverlo a intentar…
                               

Vale la pena desocupar una silla, si luego podremos ocupar un mejor lugar; vale la pena perder para sentir que supimos ganar…
Vale la pena las batallas internas que a veces tenemos, porque al vencerlas, le ganamos a nuestros dilemas internos.
Vale la pena sentir que damos todo sin esperar nada a cambio, así lo que nos ofrezcan, por muy pequeño que sea, lo sentiremos como recompensa…
Vale la pena esperar mucho tiempo, si al final llega eso que tanto esperamos, justo en su momento.

Vale la pena repetir la tarea, hasta que nos salga buena; vale la pena, invertir un poco más en aquello que sabemos es nuestra más grande riqueza; vale la pena un segundo compartido con la persona que en un instante nos regala la vida entera; vale la pena repetir lo que sentimos, aunque el otro ya lo sepa… Vale la pena no acostumbrarnos a lo que tenemos ni al lugar donde estamos, para así no acomodarnos…

Vale la pena robarle un espacio a mis pensamientos, si en ellos te puedo guardar; vale la pena demorarme un poco más mientras rezo, si de ti a Dios le puedo hablar; vale la pena, desprenderme de algo de lo que tengo y regalártelo en silencio, si tu vida puedo adornar; Vale la pena tantas cosas que a veces nos cuestan, pero que al final nos dan mucho más de lo que creemos que nos va a quitar…

Vale la pena escribir y leer esto, para entender y reconocer lo que realmente vale la pena...

BAJA LA MIRADA...




A veces creemos que bajar la mirada implica humillarnos; se puede ver hacia abajo sin minimizarnos… Para sentirnos grandes,  no es necesario ser capaces de vislumbrar solo lo que se encuentra ubicado en lo alto… Porque desde nuestra humanidad, significa que hemos despegado nuestros pies de la tierra, perdiendo contacto con la realidad y elevándonos con aires de superioridad que son superficiales y vanos…

Baja la mirada y descubre la grandeza que esconden las cosas más sencillas y pequeñas, la magia de una semilla, la firmeza de un grano de arena, el poder de esa gotita de agua, la valentía de la espina que cuida a su rosa, la sonrisa de un niño que se contagia, las huellas que esconden toda una historia; la lucha y fidelidad de quienes se superan, la perseverancia del que aprende a caminar, la sencillez de quien nada tiene y valora lo que eres, la hermosura del fruto que se hizo maduro y vuelva a la tierra para nutrir  a quien lo encuentre…

Baja la mirada y no te quedes solo con el vuelo de las aves, que para elevarse tuvieron que aprender a dejar su nido, sin olvidar que antes de volar, se aferraron al suelo y ahora cuando quieren descansar o alimentarse, deben bajar la mirada y regresar a colmarse de todo lo bueno que necesitan para seguir volando y tocar el cielo…  Baja la mirada y encuentra, a tantas personas valiosas que son como monedas perdidas extraviadas en el camino, con la gente pasa como con aquellas cosas que no cuidamos lo suficiente y se nos salen de las manos o de los bolsillos; siempre hay quienes  van caminando, viendo muy bien donde pisan y se encuentran con riquezas que otros han extraviado o no vieron en su tiempo,  por sentirse tan grandes que solo pueden ver hacia lo alto, o  por ir muy de prisa y distraídos.

Baja la mirada y contempla como hay muchos que valoran y admiran cómo has crecido, ellos han sabido ver hacia abajo y luego a lo alto,  y desde ahí contemplar el vuelo que has emprendido…  Mira también los pedazos de aquel corazón que amando hasta el extremo, se quebrantó o se sintió herido; siente a la madre tierra querer aferrarse a tus pisadas para que  puedas dejar huellas; observa como son realmente grandes todas esas cosas que viendo desde lo alto, sentiste que eran demasiado pequeñas… ya cuando aterrizas te das cuenta, que los árboles se pueden contemplar más desde la tierra y aún el cielo se ve más inmenso cuando descubres desde abajo toda su plenitud y grandeza.

Baja la mirada para que no olvides nunca donde caminas; recuerda que los seres humanos no tenemos alas, y solo volamos seguros cuando tenemos sueños y los hacemos realidad, sin despegar nuestros pies del suelo; porque si nos elevamos tanto, se nos olvida de dónde vinimos y hacía donde queremos dirigirnos… Baja la mirada, no sea que si algún día caes de lo alto, alguien no se dé cuenta que estás ahí, pase de largo y experimentes lo que es sentirse pequeño y quizás ignorado…

Baja siempre la mirada como un gesto de humildad y sencillez, así hasta tropezarás y caerás menos, porque sabrás siempre a dónde vas, encontrarás amigos de verdad, te darás cuenta de las piedras y podrás asumirlas a tiempo; además, te harás mejor persona y semejante al mismo Jesús, quien siendo de naturaleza Divina, quiso bajar la mirada y hacerse hombre para estar en igual condición y desde lo más humano y desde abajo, enseñarnos lo que es el verdadero Amor…

No es lo mismo la altura que la estatura: ni sentirse grandes que asumir un gesto de grandeza; yo, para no confundirme, prefiero no preocuparme por la estatura, ni siquiera por la altura, prefiero sentirme pequeña, para así no despegar mis pies y mi mirada del suelo, contemplando como desde abajo se ve más la plenitud e inmensidad del cielo…

SE NECESITA MUCHO AMOR...

 Se necesita mucho amor para…

Perdonar y dar otra oportunidad a quien ha causado una enorme herida …
Descubrir en la fragilidad, la fortaleza escondida…
Contemplar en la terquedad del barro, la presencia Divina…
Ser capaz de abrazar la miseria que se revela o se mantiene escondida …
Corregir sin juzgar ni sentirse superior, ante aquel que cometió un error…
Dar un gesto de amor, a quien atacó…
Ponerse en los zapatos del otro, para entenderlo mejor…

Se necesita mucho amor para…
Dar el primer paso, para arreglar o recuperar algo, por muy difícil que sea…
Atreverse a empezar desde cero para no sentir que algo muy valioso se ha perdido…
Descubrir en el odio que otro manifiesta, el dolor que brota de su herida…
Saber que la rebeldía que expresa alguien, se desprende de los vacíos y la soledad de su vida…

 Se necesita mucho amor para…
Tener el valor de  soltar a quien más se ama, para que pueda surgir o volar, ya sea en otro corazón o en otro lugar…
Perdonar con el amor que hubo y que quedó, de la relación que terminó…
Abrazar al que lo necesita, aunque alguna vez causó dolor…
Entender a alguien así no diga nada, ver más allá de las apariencias, lo que guarda su alma...

Se necesita no solo mucho amor, sino también saber amar, para…
Ver con los ojos de Dios y así no condenar; escuchar con sus oídos para no malinterpretar, hablar con sus Palabras para aconsejar y guiar, Amar con su Amor, para con ese Amor salvar…

Amigazo, dame mucho amor y enséñame Amar, para poder darlo todo y nada esperar…

SOMOS

                                           A veces nos preguntan o nos preguntamos: 

Quiénes somos? Y nunca logramos definirnos… Somos más que un nombre…
Somos….
Somos el sentimiento con el que hemos sido engendrados…
Somos las palabras, gestos y experiencias que recibimos y vivimos en nuestros primeros años…
Somos aquello que nos queda de nuestra infancia…
Somos la imagen de nuestras satisfacciones o vacios…
somos la sensación que queda grabada para siempre luego de cada abrazo recibido o entregado…
Somos los sueños que aún tenemos y aquellos realizados y frustrados…
Somos la lección que aprendimos en la escuela, la letra que nuestros maestros grabaron…
Somos la historia escrita de la mano de tantos nombres de Amistad que en nuestras páginas perduran o se han borrado…
Somos el origen de las risas y lágrimas que se nos han escapado…
Somos cada sentimiento callado o expresado…
Somos las huellas o cicatrices del amor, somos la esperanza o la frustración de lo que aún no llega o creemos ya no llegó…
Somos el resultado de las batallas contra nosotros mismos, los enfrentamientos con nuestros miedos, el efecto de cada competencia entre la razón y nuestros sentimientos, justo ahí en las calles de nuestro interior…
Somos todo aquello que guardamos en cada rincón y habitación de nuestros pensamientos y nuestro corazón… Somos la profesión de lo que creemos y en lo que no…
Somos lo que encontramos o el vacío que quedó de lo que perdimos, somos un mundo habitado de aquellos que se atrevieron a entrar, de los que le dimos permiso, de esos que aún están o los que ya se han ido…
Somos la expresión de nuestros gustos y disgustos…
Somos la emoción que nos queda de cada recuerdo…
Somos el color que elegimos para pintar el reflejo de nuestra mirada…
Somos una puerta y una ventana…
Somos un camino que siempre espera ser recorrido…
Somos las fichas de nuestro propio rompecabezas que armamos y desarmamos, somos los pedazos que aún queda o que han sido remendados…
Somos las grietas de nuestro propio barro, somos el vaso que la vida nos ha moldeado… Somos una canción compuesta o inconclusa… 
Somos la suma de nuestros pensamientos…
Somos las palabras pronunciadas y aquellas que solo ha escuchado el silencio… Somos más que solo el cuerpo que habitamos… Somos un universo con luna y estrella, sol y astros… Somos tan grandes y tan pequeños, Somos tanto y a veces parecemos que no somos nada…
Somos la experiencia de cada día, todo lo que a nuestra vida le sumamos o le restamos…
Somos un sueño de Dios que en cada uno quiere ser realizado…

domingo, 28 de agosto de 2011

DAR UN PASO...


A veces parece tan fácil, pensar o decir que para lograr algo
necesitamos simplemente dar un paso… lo que realmente debemos ver es la fuerza que se necesita para movernos y atrevernos a darlo…

Dar un paso, implica vencer muchos miedos, romper esquemas, sanar heridas, encontrar una llave, levantarse de una caída, pronunciar una palabra que sea realmente sentida… Dar un paso, es hacerse a veces sordos y ciegos a lo que nos pretenden decir y mostrar, aunque nos saturen de voces e imágenes que nos quieren distraer o desviar; para impedirnos caminar y llegar…

Dar un paso, es aplicar lo que ya sabemos, es ser valientes y persistentes, es demostrar que si queremos de verdad, podemos; y lograrlo es realmente todo un proceso que requiere de mucha fortaleza, sabiduría y buen manejo del tiempo…

Dar un paso, es saber que tras ese paso, vendrán muchos más, por eso debemos ser conscientes de lo que nos vendrá y aún así, atrevernos a darlo; dar un paso, es aproximarnos o alejarnos de algo, es entender que hay pasos que no se pueden echar atrás, por eso debemos estar seguros hacia donde lo damos…

Dar un paso es una lección que se aprende o quizás que damos… Dar un paso hacia la luz y la paz, expresa seguridad, demuestra coherencia, valentía… dar un paso nos viste de humildad y de grandeza, porque no es fácil dar ese paso que puede cambiar en un segundo lo que ha pasado tal vez durante años…

Dar un paso, nos hace soltar aquello a lo que nos aferramos, nos permite vencer esos peros, que como excusas, pronunciamos… Porque ese paso puede ser una llave que abre y libera, nos llena de valor, nos lleva a la luz, nos muestra otra opción; pero es importante sentir seguridad hacia dónde nos llevarán esos pasos.

Dar un paso, es ignorar el qué dirán, es dejar libre un sentimiento o pensamiento, es empezar a escribir un capítulo nuevo, es ponerle a otro, punto final… Dar un paso, es una respuesta que se espera, una salida que aparece, una ruta que se ofrece para paso a paso, hacer camino al andar…

Dar un paso, es desenvolver y usar el regalo que nos dan o que entregamos; es permitirnos sanar la herida, aunque duela; soltar aunque nos de miedo perder, es reconocer que nos equivocamos, por eso, para atrevernos dar ese paso, debemos llenarnos de sabiduría, estar seguros de lo que queremos, ser conscientes de lo que nos viene, caminar de la mano del Amigazo que nos sostiene…

Dar un paso es no querer correr, sino ir paso a paso, porque la velocidad puede traer cansancio o estrellarnos; es mejor aprender a dar pasos cortos, con pisadas firmes, que nos conducen a donde queremos, transforma lo que tocamos y nos ayuda a dejar huellas por donde andamos…

viernes, 12 de agosto de 2011

Y SON TANTOS REGALOS...

Y si cada día pudiéramos ver, abrir y disfrutar los regalos que nos da la vida, no existiría la pobreza interior, ni la baja autoestima; no habría espacio para sentimientos como la ambición el egoísmo y la envidia…

Son tantos los dones que a diario se nos dan, muchos no los sentimos como tal, porque pensamos que por mérito propio los tenemos o los hemos logrado; eso nos llena de vanidad para acumularlos y no de la humildad que nos permite realmente valorarlos…

Hay tantos regalos que no vemos por distraernos ansiando lo que quizás ya tenemos o envidiando lo que el otro posee y nos antojamos de eso… Hay regalos que aún viéndolos en nuestras manos, ni siquiera los desenvolvemos, intentamos ver o escuchar por encima para descubrir lo que es y lo que tiene, y si no nos convence, los dejamos de lado, sin darnos la oportunidad de abrirlos y utilizarlos.

Hay regalos envueltos en facultades que Dios nos da, para aprender a usarlas y compartirlas con los demás, pero a veces nos cuesta trabajo descubrirlas y sabiendo quizás, que somos poseedores de ellas, preferimos esconderlas, aunque se nos pase de largo el tiempo y nos llegue la hora de irnos, dejando esos talentos estancados, sin haber hecho el uso adecuado de ellos.

Hay regalos que traen como tarjeta el nombre de un amigo o de un ser amado, puede estar envuelto en su apariencia, en la sonrisa que muestra, o en el silencio que quizás nos expresa: ¡Cuenta siempre conmigo, te quiero demasiado!. Es tan difícil descubrirlos, si no nos damos la tarea de abrirlos y contemplar lo que tiene guardado dentro, el corazón de quien es un tesoro anhelado y escondido… En cambio nos confundimos con aquellos que se nos presentan, con mil promesas hechas, con envolturas brillantes, con más regalitos sorpresas; nos deslumbramos ante superficialidades, que son pasajeras, las usas un instante y luego se dañan, no funcionan más y nada queda…

Hay regalos tan valiosos, que vienen muy bien protegidos en un cofre de oro, aunque por fuera no veas su valor y su brillo; abrirlos puede ser muy fácil o en algunos casos debes atreverte a descubrirlos y encontrar la llave que abre, el corazón más grande y sincero que quiere quedarse para siempre en las manos de aquel que revele lo que guarda dentro y se comprometa a cuidarlo y conservarlo más allá de las circunstancias y el tiempo.


Hay tantos regalos que encontramos en el camino, personas, oportunidades, instantes maravillosos, que sabiendo descubrir y usar, podríamos decir desde el alma, que somos realmente bendecidos; pero nos gana el afán y la ansiedad de buscar lejos y en lugares equivocados, lo que ahí tenemos y gratis se nos ha dado… Hasta que llegue el día en que se nos despierten los sentidos y podamos darnos cuenta de lo que tenemos o tuvimos y que en su momento no percibimos… Y es ahí que dice aquel refrán, que uno solo sabe lo que tiene, hasta que lo pierde; y viene el remordimiento y los lamentos, la necesidad de querer devolver el tiempo, de reparar o recuperar, lo que se dañó o se perdió, porque no le dimos la atención que merecía y no nos dimos cuenta de lo que realmente teníamos y era mucho lo que valía.

Es el momento, de buscar la llave que abre ese corazón, envolvernos en ese abrazo, colocarnos la sonrisa que otro nos regaló; encender el calor humano, guardar lo que tenemos como sagrado, en ese cofre que tiene el nombre de un amigo o un ser amado; abrirnos a la oración que alguien nos ofreció, usar las palabras que se nos dieron como consejo, desenvolver las miradas que son espejos del alma, sentarnos en la silla que nos ofrecen como lugar privilegiado, sostener sin soltar esa mano que se nos ha dado, llenarnos de ese amor que nos están entregando, permitirnos sentir del otro su perdón; descubrir los talentos que Dios nos ha dado y trabajarlos para compartir con el mundo cada uno de mis privilegios y regalos y así sentir que puedo ayudarlo, a ser cada día un mundo mejor.

LO PERFECTO E

Qué es lo perfecto?

Perfecto el amor que aunque duela, se rompa, tema y enfrente mil tormentas, no muere, ni se hace débil; crece fuerte y permanece… Perfecta la Amistad que reconoce su fortaleza y debilidad, vence el tiempo y la distancia, le gana a los miedos, las intrigas y sin estar a la defensiva, se sabe cuidar… Perfecto el perdón que brota del dolor y no guarda rencor; perfecto el corazón, que sabe reponerse y darse siempre otra oportunidad…

Perfecta la lágrima que brota del alma y aunque expresa dolor, limpia la mirada y libera de lo que tanto pesa o roba la calma… Perfecto el barro que reconoce su fragilidad y se deja modelar por las manos de Aquel que ve en él la obra maravillosa que tanto soñó… Perfecto el error que se reconoce a sí mismo y quiere borrar el daño que causó, para lo cual se arma de valor y pide perdón, perfecto el perdón que le gana al resentimiento y al rencor…

Perfecto el ser que cae mil veces y mil y una vez se levanta para llegar hasta donde anhela estar… Perfecto el dolor que se da permiso de expresarse, pero que no se estanca en lo que siente, sino que busca su sanación… Perfecta la relación que enfrenta muchas pruebas, crisis y tormentas, pero que logra superarlas porque nunca suelta su timón “el amor”… Perfecta la palabra que encuentra su verdadero significado desde el corazón que la pronunció…

Perfecto el pensamiento que escondido en la oscuridad de la mente, encuentra el camino que le ayuda a salir y convertirse en una gran idea que se transforma en luz a la hora de entender algo o de decidir… Perfecto el sentimiento que cuando nace en el alma, enfrenta mil momentos, hasta que se instala para siempre y no quiere morir… Perfecto el abrazo y el beso que brota desde lo más humano y logra salvar a quien siente que su vida sentido perdió… Perfecto Dios que siendo el Todopoderoso, se hizo hombre para enseñarnos desde lo más frágil e imperfecto de la humanidad, lo perfecto del AMOR…

Y qué es lo imperfecto?...

Imperfecto el corazón que no se permite sentir nada y se esconde para no desprenderse de sí mismo y no conocer el dolor… Imperfecta la sonrisa que nunca se borra y finge lo que realmente hay en el interior… Imperfecta la Palabra que aunque se escucha bonita, es falsa ante lo que expresa porque pretende fingir lo que no sintió… Imperfecto el juguete que nunca se daña porque nadie lo usó y no cumplió su misión, Imperfecta la Flor que se ve hermosa y adorna, pero que realmente es artificial y no necesita cuidado y amor… Imperfecta la riqueza que aunque lo compra todo, no logra saciar el vacío que hay en el interior; imperfecta la vida que aparenta no tener problemas, pero que realmente no ha sido vivida y no conoce nada de lo que le da sentido y le muestra los motivos por lo cual nació… Imperfecta la persona que se cree autosuficiente y dice no necesitar nada de Dios… Imperfecta el ave hermosa que habita en una jaula de oro, pero que no puede extender sus alas porque alguien no se lo permitió… Imperfecto el don que se esconde, se guarda y no se multiplica porque el miedo a perderlo, hizo que su dueño no lo usara ni lo compartiera y así no supo para que servía y nadie lo conoció… Imperfecto el camino fácil que no tiene piedras en su terreno, porque realmente no conduce a ningún lugar bueno…

Imperfecta la semilla que aunque se ve intacta, no se pudre ni germina, y no ofrece su cosecha a quien lo necesita…

Imperfecto lo que se cree y dice ser perfecto, porque la perfección es inhumana, y lo que Dios realmente nos enseña es que seamos perfectos en el Amor… Perfecto el amor que aprende a darse y morir a sí mismo, para luego volver al principio de Todo, porque el amor perfecto es vida nueva y resurrección…


EN BUSCA DE LA VERDADERA ALEGRIA...

Había una vez una Reina llamada VIDA que le había perdido el sentido a todo y se le había escapado la Alegría; tanto, que experimentaba que su Reino se estaba convirtiendo en un mundo cada vez más superficial y vacío, aún teniendo todo lo que supuestamente, era lo que necesitaban para ser feliz.

Viendo que ya no tenía motivación para seguir cuidando del universo que Dios le había confiado, decidió ofrecer como premio especial a quien le devolviera el valor de LA ALEGRIA que había perdido, LA VIDA ETERNA…

La noticia Salió en todos los medios de comunicación y enseguida la gente comenzó a presentarse ante ella para ganar tal galardón…

El primero en llegar fue EL PODER Y EL DINERO quien le dijo:

_Yo puedo darte todo lo que quieras, conmigo todo lo dominas y obtienes, sin el más mínimo esfuerzo… No tengo que preocuparme por conseguir nada…

_Pero veo que no estás tranquilo, tienes miedo y andas prevenido, además la gente te persigue y hace lo que quiera para conseguirte, hasta atentar contra ti y los demás, no creo que puedas vivir feliz así, porque además los que dicen quererte, realmente quieren es lo que tienes… Expresó la Vida…

_Todo tiene un precio, no hay nada perfecto, una cosa por la otra, la miseria no hace feliz a nadie tampoco, y es más cómodo obtener todo sin esfuerzo, además con el Amor no se come ni se compra todo lo que quieres… yo me siento bien así, la mayoría de la gente me busca y hace lo que sea por mí…

_ No eres lo que necesito, y estaría en riesgo, si te elijo… Dijo la Vida… ¡Qué pase la siguiente!…

Y entró la ALBAGARABIA, iba vestida de rumba y diversión, reflejaba una enorme sonrisa; tomaba y fumaba, escuchaba música estruendosa y sonreía a carcajadas…

_ Mírame, yo sí te puedo dar la alegría de vivir, la música te aleja de lo que no quieres oir, el trago y el alcohol, te dan instantes de emoción, no sientes nada, se te apaga el dolor… Yo soy lo que eligen los jóvenes de hoy, soy la mejor opción, vivo sin reglas ni condición.

La VIDA se acerca a ella, la rodea y observa que más allá de sus vestidos de colores se ve vacía su alma… con mucho cuidado le quita su máscara y encuentra un rostro lleno de dolor, que le grita:

- Devuélvemela, es mía, nadie puede ver lo que llevo dentro, no lo entenderían, además cada quien vive su propio cuento… acepta que lo que buscas no existe, ¡LA ALEGRIA HA MUERTO!…

y diciendo esto, tomó su máscara se la puso a medias como pudo, dio media vuelta, subió el volumen y se alejó riendo a carcajadas, para evadir la soledad que estaba sintiendo…

Y así, pasaron muchos; EL PAYASO que hacía monerías, se ridiculizaba y la gente se burlaba de el, pero cuando llegaba a la soledad de su casa y se quitaba la máscara, lloraba…

Pasó la SOBERBIA vestida de juventud (de negro), que decía: - Yo soy dura, tengo el corazón de piedra, nadie puede hacerme daño, no creo ni necesito nada para ser feliz y así estoy bien, porque no me permito llorar ni reir, debes elegirme a mí para darme vida eterna…



Pero la VIDA sentía que nada de eso le devolvía la ALEGRIA, y su existencia perdía sentido… así que se puso a divagar por diferentes caminos, sin saber a donde ir, cual elegir, hasta que se encontró una niña que sonreía y jugaba con una oruga…

_¿Qué haces? Le preguntó la vida…

_Busco una rosa para mi oruga, que sueña con ser Mariposa y necesita una flor para vivir ahí mientras le salen sus alitas y así podrá volar por todas partes…

_Has soñado que vas a ser cuando seas grande? Le preguntó la Vida…

_Yo rezo a Dios todas las noches, para que ayude y cuide a mis papitos y no les falte salud ni trabajo, por eso sueño cuando sea grande, ser un artista como Dios, poder pintar muchos cuadros llenos de paisajes y colores, como esos (dijo señalando el universo)… y así poder viajar por todas partes del mundo, hasta la luna y el sol, llevar mis cuadros a todas partes, sobre todo donde ya no hay árboles; conocer a muchos más niños, jugar con ellos, compartir dulces, sueños y juguetes… Sobre todo con aquellos que nada tienen, para que sean felices como yo.

La niña encontró la rosa y al querer colocar su oruga, se chuzó con una espina, se limpió la sangre, con una tímida sonrisa dijo mostrando sus cicatrices a la Vida que con nervios intentó curarle su herida: No te preocupes, no pasa nada; mira, esta me la hice colocando un pajarito en su nido, esta jugando al escondido, esta montando bicicleta… y mientras le mostraba sus cicatrices y contaba sus aventuras, y caminaba con ella, asombrándose de todo lo que veía en la naturaleza, la VIDA SONREIA, se olvidaba de lo demás, se dio cuenta que valía la pena vivir, si conservábamos el alma de los niños y no dejábamos perder la alegría que Dios siembra en cada uno de nosotros al venir al mundo…

Así, la Vida llegó a la casa de esa niña y SONRIO al ver a su Familia Unida que la recibió con cariño y la invitó a Comer, se sentaron a la mesa y mientras oraban, la vida se dio cuenta que alguien muy especial estaba ahí, tenía un rostro amable, una mirada llena de amor, era quien lideraba la mesa, la Vida lo supo y lo reconoció justo cuando tomo el PAN, lo bendijo, lo partió y lo repartió… en ese momento la Vida dijo: YA ENCONTRE, LA ALEGRIA DE VIVIR, ESTA EN LOS QUE TIENEN ALMA DE NIÑOS Y DEJAN QUE EN SUS HOGARES HABITE POR SIEMPRE DIOS. PARA ELLOS PIDO LA VIDA ETERNA, CONTAGIEMOSLA Y NO LA DEJEMOS MORIR…

ME INSPIRA…

Me inspira la idea de soñar y la adrenalina que experimento cuando me propongo luchar por ese sueño; me inspira lo que a simple vista no se ve y con los ojos del alma lo contemplo; me inspiran las voces del universo que de una u otro forma interpreto; me inspira los aromas que no percibo pero que en colores imagino y así los siento… Me inspiran las palabras que me hacen decir y escribir, cada ser humano que me encuentro…

Me inspira el alma que me desafía a conocerla y se me presenta como un largo camino lleno de puertas y ventanas que para abrirlas, debo encontrar en el momento exacto, la llave correcta. Me inspira en el parque ver la silla que a veces unos usan y otros al pasar por su lado no se dan cuenta que ahí está y siempre ha estado; me inspira el silencio de quien prudentemente observa y no dice nada para no hablar por hablar como muchos hablan; me inspira la sonrisa tímida que cuando brota llena el lugar de luz y de calma, me inspira la paz de quien lucha con todo lo que vive, expresa o calla.


Me inspira el sentimiento de amistad que se hace libre, cambia y no se estanca, se renueva en cada prueba que sin darse cuenta pasa; me inspira el amor capaz de darlo todo aunque cause dolor y aún así sigue dándose sin temor, porque hace fuerte a todo aquel que ama intensamente con el corazón. Me inspira el perdón que brota sinceramente y como por arte de magia, todo lo repara, lo renueva y sana…

Me inspira el orar y en ese diálogo profundo con mi Creador, ser capaz de descubrir en cada corazón, la presencia del mismo Dios… Me inspira la humanidad que lucha por superarse, el corazón que aún sintiéndose roto no deja de dar y experimentar amor por aquel que lo rompió y también por el que lo descubrió y lo curó… Me inspira la herida que se sana, el vaso quebrantado que se repara, el sentimiento perdido que se rescata, la confianza que se recupera, la oportunidad que se aprovecha, la sonrisa que se regala…

Me inspira contemplar el ánimo de la naturaleza que se expresa en cada día, la veo llorar en la lluvia que derrama y luego sonreír, cuando pasa la tempestad y dibuja en el cielo un arcoíris que demuestra su calma… Me inspira la valentía de la rosa, que en su ternura y delicadeza, conserva sus espinas para proteger tanta belleza… Me inspira la magia de la obra, llamada universo, que así tal como fue soñada, la pintó el mismo Dios en el más valioso de los lienzos, por eso es que todas las criaturas del Señor, no tienen precio.

Me inspira lo que descubro en cada corazón que se me abre, luego que logro encontrar su llave; me inspira la valentía de quien lucha y no se rinde por muy difícil que sean las batallas de cada uno de sus días; me gusta la fortaleza de aquel que luego que los enfrenta, se da cuenta que puede vencer sus miedos; me inspira la creatividad del que puede hacer de su limitación una bendición, la convierte en escalón para alcanzar y tocar con sus manos el mismo cielo…

Me inspira tu vida, la fragilidad que percibo y veo como la conviertes en fortaleza; la nobleza de tus sentimientos, la perseverancia que mantienes para levantarte en cada tropiezo; me inspira el sentimiento que nos une, tan profundo y pleno, la transparencia de tu alma, la calma que con tu presencia me regalas, el abrazo que sostiene y cura, la bendición que protege como escudo y me hace sentir más segura… Me inspira todo aquello que me haces sentir y crecer en todo lo que compartimos…

Me inspira la vida que se me regala cada día como oportunidad para vivirla y en ella descubrir todo lo que me inspira…

domingo, 31 de julio de 2011

MIENTRAS...

Mientras sueño, trato de mantener mis ojos abiertos, para saber siempre qué camino debo seguir y a donde necesito pisar para poder alcanzar lo que tanto deseo…

Mientras lloro, me permito experimentar la fragilidad de mi alma, para descubrir en mí la fortaleza que me da la calma; mientras sonrío, me lleno de la luz y la paz que brotan al sonreír, para no perder la alegría de vivir que me llena de razones y motivos que inmortalizan esa sonrisa en mí…

Mientras trabajo, contemplo lo que soy capaz de hacer con el esfuerzo de mis propias manos, me emociona sentir que puedo ser útil y dar todo de mí… Mientras camino, me gusta mirar desde abajo la grandeza del cielo y cuando observo mis pisadas, sé que voy dejando huellas y así fertilizar con mis pasos el suelo…

Mientras respiro, me hago testigo de mi humanidad, entiendo que necesito fortalecer mi espíritu para que actúe en mi la Divinidad y hacer realidad el sueño de Dios en mi… Mientras me canso y descanso, me enfermo y me cuido, me trazo metas y las realizo; siento que me muevo, no me estanco ni me acomodo, aprendo a valorar y disfrutar cada uno de mis momentos y latidos…

Mientras te pienso, te traigo a mi mente como por arte de magia, se renuevan todo lo que hemos compartido y los sentimientos que permiten que nuestros corazones estén muy unidos… Mientras te espero, pongo mi confianza en tu regreso, porque sé que cuando existe algo como lo nuestro, no hay ausencias, solo instantes en que nos permitimos tener espacio para fortalecer los lazos que nos están uniendo…


Mientras puedo compartir contigo quisiera que se detuviera el tiempo y se hiciera eterna la oportunidad de experimentar en esta tierra, el mismo cielo… Mientras contemplo el ser humano que eres, no puedo dar más que gracias a Dios, porque te soñaba así tal cual, aún antes de conocerte…

Mientras pasan los segundos, minutos y horas… suceden tantas cosas que podemos vivir y las dejamos ir… todo porque muchas veces mientras se nos da la oportunidad de superarnos, dejamos escapar y pasar el tiempo, sin vivirlo intensamente y aprovecharlo…

Mientras veo hacia atrás, me doy cuenta donde tengo puestos mis pies, mis sentidos y mis sueños; los pies en un hoy que contempla cuánto ha avanzado, y sigo pisando firme dejando huellas en este presente que tengo entre manos, esas con las que trabajo para construir el futuro que tanto he soñado, o sea que no me quedo viendo al pasado, sino proyectándome mientras tanto.

Mientras… pasan tantas cosas que ignoramos o que quizás no le hacemos caso; y son respuestas o razones, motivos o intenciones, de aquello que se está viviendo al mismo tiempo y lo que está sucediendo en cada ser humano o en cualquier lugar del universo cercano o lejano…

ME INSPIRA...


Me inspira la idea de soñar y la adrenalina que experimento cuando me propongo luchar por ese sueño; me inspira lo que a simple vista no se ve y con los ojos del alma lo contemplo; me inspiran las voces del universo que de una u otro forma interpreto; me inspira los aromas que no percibo pero que en colores imagino y así los siento… Me inspiran las palabras que me

hacen decir y escribir, cada ser humano que me encuentro…


Me inspira el alma que me desafía a conocerla y se me presenta como un largo camino lleno de puertas y ventanas que para abrirlas, debo encontrar en el momento exacto, la llave correcta. Me inspira en el parque ver la silla que a veces unos usan y otros al pasar por su lado no se dan cuenta que ahí está y siempre ha estado; me inspira el silencio de quien prudentemente observa y no dice nada para no hablar por hablar como muchos hablan; me inspira la sonrisa tímida que cuando brota llena el lugar de luz y de calma, me inspira la paz de quien lucha con todo lo que vive, expresa o calla.


Me inspira el sentimiento de amistad que se hace libre, cambia y no se estanca, se renueva en cada prueba que sin darse cuenta pasa; me inspira el amor capaz de darlo todo aunque cause dolor y aún así sigue dándose sin temor, porque hace fuerte a todo aquel que ama intensamente con el corazón. Me inspira el perdón que brota sinceramente y como por arte de

magia, todo lo repara, lo renueva y sana…


Me inspira el orar y en ese diálogo profundo con mi Creador, ser capaz de descubrir en cada corazón, la presencia del mismo Dios… Me inspira la humanidad que lucha por superarse, el corazón que aún sintiéndose roto no deja de dar y experimentar amor por aquel que lo rompió y también por el que lo descubrió y lo curó… Me inspira la herida que se sana, el vaso quebrantado que se repara, el sentimiento perdido que se rescata, la confianza que se recupera, la oportunidad que se aprovecha, la sonrisa que se regala…

Me inspira contemplar el ánimo de la naturaleza que se expresa en cada día, la veo llorar en la lluvia que derrama y luego sonreír, cuando pasa la tempestad y dibuja en el cielo un arcoíris que demuestra su calma… Me inspira la valentía de la rosa, que en su ternura y delicadeza,

conserva sus espinas para proteger tanta belleza…

Me inspira la magia de la obra, llamada universo, que así tal como fue soñada, la pintó el mismo Dios en el más valioso de los lienzos, por eso es que todas las criaturas del Señor, no tienen precio.

Me inspira lo que descubro en cada corazón que se me abre, luego que logro encontrar su llave; me inspira la valentía de quien lucha y no se rinde por muy difícil que sean las batallas de cada uno de sus días; me gusta la fortaleza de aquel que luego que los enfrenta, se da cuenta que puede vencer sus miedos; me inspira la creatividad del que puede hacer de su limitación una bendición, la convierte en escalón para alcanzar y tocar con sus manos el mismo cielo…


Me inspira tu vida, la fragilidad que percibo y veo como la conviertes en fortaleza; la nobleza de tus sentimientos, la perseverancia que mantienes para levantarte en cada tropiezo; me inspira el sentimiento que nos une, tan profundo y pleno, la transparencia de tu alma, la calma que con tu presencia me regalas, el abrazo que sostiene y cura, la bendición que protege como escudo y me hace sentir más segura… Me inspira todo aquello que me haces sentir y crecer en todo lo que compartimos…

Me inspira la vida que se me regala cada día como oportunidad para vivirla y en ella descubrir todo lo que me inspira…