
A veces quien menos crees en quien más te enseña, y a quien menos le das, es de quien más recibes…
A veces donde menos buscas, es donde más encuentras y de quien menos esperas es quien más te entrega…
A veces en quien menos piensas, es quien más te recuerda; a quien menos amas, es quien más te perdona…
A veces, cuando menos buscas a Dios, es cuando más lo necesitas; y entre menos le rezas es cuando El más te escucha.. …
A veces el que más habla, es el que menos oye; quién más promete, es quien menos cumple…

A veces lo que menos logras decir, es lo que más necesitas expresar; y cuando manifiestas que las cosas están bien, es porque tal vez están mal …
A veces cuando más intentas dar, es cuando menos lograr donar; y cuando más temes perder, es cuando en realidad más puedes ganar…
A veces la vida no es, como a simple vista se ve; a veces y cuando menos quieres pedir, es cuando más lo has de necesitar…
A veces cuando más quieres que se detenga el tiempo, más rápido se ha de pasar; a veces cuando menos crees que pasen las cosas, más pronto ocurrirán…
A veces lo que más intentas negar, es lo que menos puedes comprobar; a veces, cuando más quieres creer, es cuando las dudas más te invadirán…
A veces entre menos la quieres embarrar es cuando más te has de equivocar; a veces, cuando menos quieres emprender, es cuando realmente más vas a alcanzar…
A veces nos cuesta entender esta dimensión de vida, en ese constante sentir, pensar y creer que las cosas pueden ser menos, cuando realmente son más…







No se pueden forzar las palabras, porque si se obligan a decirlas, no significan nada…
Es necesario aprender a soltar, esperar y confiar… darle tiempo al tiempo… dejar en libertad… por eso, no condiciones tu destino, no mendigues ni forces las expresiones de cariño y de solidaridad, no condiciones a tus seres queridos, pero tampoco te des el lujo de ser de las personas que les gusta hacerse esperar y rogar; nada es para siempre, si quieres tomar otro camino, atrévete a expresar lo que sientes, sigue hacia adelante sin mirar atrás… no permitas que alguien se abrace a una silla que ya no quieres ocupar, deja que otra persona se siente, para que no quede en el alma, vacío, desilusión y soledad…
Si quieres saber, si realmente entiendes lo que es la solidaridad, descubre en el otro su necesidad, bríndale lo mejor de ti, pero no lo hagas cuando todo el mundo lo hace o te ven los demás, no digas todo lo que das; la solidaridad se mide, en la medida que entregamos todo silenciosamente, somos capaces de ver lo que más nadie ve y de recordar al otro cuando más olvidado está…
Si quieres saber que tan grandes y reales son tus sueños, demuéstrate a ti mismo y al mundo, qué tanto eres capaz de luchar por ellos... los sueños por los que se trabaja, se hacen realidad; los demás, son solo fantasia se quedan en las nubes y no se pueden alcanzar...
Las sonrisas que regalamos, aquellas que dibujamos; las lágrimas que derramamos y tantas más que enjugamos… en ello nos dimos cuenta que somos capaces de sentir y en ello entendemos lo que es realmente vivir…
No podemos quedarnos aferrados a nada… ni a lo que sentimos bueno, ni a lo que llamamos malo… porque cada segundo es diferente y en cada nuevo día de vida, una nueva oportunidad de volver a comenzar, Dios nos está regalando…
Ya casi finaliza este año, y antes de quejarnos o lamentarnos por cualquier cosa que haya pasado, debemos sentirnos agradecidos, por aquello que logramos, lo que aprendimos, lo que nos queda, lo que recibimos, lo que se nos ha dado, en todo lo que hemos vivido…
