martes, 30 de marzo de 2010

LA MAS PROFUNDA TRISTEZA Y LA MAS GRANDE ALEGRIA…

No hay tristeza más profunda que la que se experimenta al perder a la persona amada, sobre todo cuando se rompe el sentimiento que los unía… porque es demasiado doloroso verla y no tocarla, saber que alguna vez se tuvo y no poder recuperarla… es un dolor muy diferente cuando es la muerte la que separa, porque el sentimiento permanece para siempre y le da fortaleza y resignación al alma…

Así mismo es indescriptible, la paz que se experimenta cuando se es capaz de ofrecer o recibir perdón, porque sabemos que en ello está el enorme paso a la milagrosa reparación y restauración; no existe más alegría para el corazón que la de saber que se ha podido recuperar lo que se creía perdido o se nos regala otra oportunidad para volver a abrazar al verdadero amor o al mejor de los amigos…

Es por eso que cuando el pastor pierde su oveja, deja las 99 para ir en busca de la que está perdida y no regresa hasta encontrarla; porque se vive demasiada frustración y agonía, sentir que perdimos aquello que se nos ha confiado, lo que más hemos querido, lo que tanto hemos cuidado … Es inigualable la alegría que experimenta el Padre cuando contempla el regreso de aquel hijo que se extravío, aunque los otros permanezcan a su lado, no deja de llorar y rezar por aquel que se marchó… y cuando lo ve venir a lo lejos, no duda de salir a su encuentro, porque recuperó al hijo perdido y lo vio de nuevo vivo cuando creyó que había fallecido.
No hay dolor más grande que la pérdida, de la verdadera amistad y del amor sincero, así mismo de aquel regalo que alguien especial nos hizo o del objeto material que con tanto esfuerzo y dedicación pudimos adquirir … hasta nos sentimos capaces de renunciar a todo lo demás, como a nuestros egoísmos y nuestra vanidad, vencer los resentimientos, cambiar u ofrecer a cambio algo quizás de mucho más valor material, con tal de recuperar eso que tanto significaba para nosotros y que nos duele demasiado saber que ya no le tenemos más.

Es mágica la alegría que se experimenta al recuperar, restaurar y sanar… cuando por fín se logra el perdón de aquella persona a la que se le falló, cuando se ve regresar ese sentimiento que creímos se perdió… cuando se puede volver a tocar aquello que se nos extravió; en todo ello respiramos profundo, sentimos una gran emoción que nos desprende lágrimas con el sabor agridulce de la reconciliación, reparación y sanación…
Cada día que se nos regala es una nueva oportunidad que se nos da, para valorar lo que tenemos y tanto amamos, para ser dóciles y humildes en ese proceso de reparar, recuperar y sanar; para ser capaces de amar tan intensamente que logremos ofrecer y recibir la magia del perdón, porque nada causa más tristeza y dolor que perder lo que se tenía, la confianza que algún día alguien nos brindó, la amistad sincera que se nos ofreció, el amor verdadero que se nos profesó, la persona que más amamos y la que más nos supo amar, el calor de hogar que ya no existe, se esfumó…

No podemos rendirnos nunca en la lucha por recuperar, sanar, reparar, sentir la fuerza para pedir perdón y experimentar tanto amor que sea capaz de perdonar… cuando se logra esa sanación y restauración, cuando sientes que has encontrado lo que creías perdido y ha renacido el sentimiento que pensaste había muerto… experimentas tan alegría, gozo y emoción como la que se vive en el cielo cuando se toma de la mano de Dios aquel que lo había soltado y se había extraviado pero que ahora ha vuelto…

No esperes perder para valorar lo que tienes, no te rindas en reparar ni tengas miedo de regresar, recuerda que Dios cada día te regala una nueva oportunidad… ¡Animo, aún estás tiempo!...

miércoles, 3 de marzo de 2010

DONDE ESTA TU TESORO… AHÍ ESTA TU CORAZÓN…

Ahí dónde está tu tesoro, ahí donde habita lo que para ti tiene más valor… ahí donde está eso que tanto cuidas y sientes demasiado sagrado… ahí está tu corazón…

Y todo lo que tenga su nombre te lo recuerda… y aún lo que lleve su aroma o su color, tal vez para muchos no signifique nada, pero para ti vale mucho porque ahí donde está tu tesoro, ahí está tu corazón…

Y eso que le da tanto valor a tu tesoro, lo hace único y diferente a todo lo demás, aunque parezca igual ante tantos ojos, que no han tenido la oportunidad de vivir como tu ese ritual, que te permitió ir mucho más a fondo, poder conocer profundamente y aprender libremente a amar, a quién hoy se ha convertido en lo más valioso que tienes y en el lugar donde se encuentra, tu corazón siempre va a estar.
Aprendes a sentir lo que siente y asumir sus emociones así tal cual, ríes cuando sonríe… y si llora, te entristeces… coinciden en lo que dicen, presientes hasta lo que vive, aún cuando lo calla o lo expresa libremente… hasta puede suceder que muchas diocidencias ocurran, a lo que no habrá ninguna otra explicación que la que sustenta esa gran verdad, que dice: Ahí donde está tu tesoro, ahí mismo tu corazón está…

Así no se siente la distancia, cualquier obstáculo se logra superar, porque la fuerza de los sentimientos cuando son de verdad, se hace tan intensa y constante, que no hay tiempo ni espacio que les logren ganar… nada puede separarte, de aquello que para ti tiene tanto significado y valor, puesto que donde esté tu tesoro, estará siempre habitando tu corazón…
Y tal vez ya lo has vivido, el que otros no logren entender lo que experimentas, cuando algo te lo recuerda o te preocupas por lo que le pase, cuando te alegras de lo que le haga feliz o haces lo que sea para que no llore, cuando le cuidas de mil formas o rezas intensamente para que Dios le abrace y le proteja, ofreciendo a cambio de ti lo que sea, porque ese tesoro que has encontrado, se ha apoderado de un lugar enorme de tu corazón y bendice tu existencia.

Ahí donde está tu tesoro, ahí está tu corazón… por eso lo defiendes de todo enemigo que quiera romper los lazos que se han forjado uniéndote fuerte y a la vez libremente a esa persona que para ti tiene tanto valor… y es tanto lo que puede llegar a significar, que se hace demasiado sagrado y por defenderlo quizás seas capaz, hasta la vida entregar… por eso, sabes muy bien, que la mejor forma de cuidarlo es, defenderlo de la rutina, la envidia y la superficialidad, tenerlo siempre presente en tu oración y en las manos del mismo Dios poderlo confiar.

He ahí una gran verdad y quien tiene el privilegio de encontrar un tesoro, sabe que en el lugar donde habita, ahí mismo su corazón ha de estar…

sábado, 27 de febrero de 2010

¿QUIEN NECESITA UNA ORACION, QUIEN ESTA DISPUESTO A OFRECER UNA?

¿Quién siente dentro de su alma, necesidad de una plegaria, para recuperar la paz y la calma o lograr sanar una herida?... ¿Quién habiendo buscado en todos lados, recorriendo mil caminos, tocado muchas puertas, sigue experimentado vacío porque nada lo ha llenado, experimentando soledad aunque existan personas a su lado?... ¿Quién vive esa realidad y aún sin saberlo, necesita una oración que alguien voluntariamente le quiera regalar?

¿Quién se sienta muy cerquita de Dios y le habla siempre al oído… quién tiene tanta Fe que es capaz de escucharle y está dispuesto a rezarle por aquellos que se sienten en el olvido?... ¿Quién está dispuesto a asumir la misión, de orar por los que aún sin saberlo ni pedirlo y quizás hasta negándoselo a sí mismo, necesitan mucha oración?...

¿Quién tiene tanto valor para aceptar que a veces se suelta de la mano de Dios y opta por desviarse del camino? ¿Quién ha pensado que Dios lo ha abandonado por todas las cosas que ha pasado y lo mucho que ha sufrido? ¿Quién no tiene más palabras para rezar, quién necesita que alguien le ayude a implorarle a Dios que le devuelva las ganas de vivir y le colme de fuerzas para no rendirse y luchar?... ¿Quién necesita una oración, por una intención especial? ¿Quién espera con ansias que un milagro la vida le pueda cambiar? ¿Quién anhela que un gran equipo se una y se haga una enorme cadena de oración que eleve desde el corazón una súplica para que Dios se haga presente tal y como lo prometió, que donde dos o tres se reúnan en su nombre, en medio de ellos se hará presente, tal como lo prometió…

¿Quién está dispuesto desde el silencio, a orar y lanzar moneditas al cielo, con los más pequeños pero profundos ofrecimientos que se convierten en oración? ¿Quién quiere prudentemente, sostener la fe del que nada cree, sin proclamar lo que hace y ofrece ni dejar que la mano izquierda se entere, de lo que la derecha humildemente entregó? ¿Quién quiere ser colaborador de Cristo? ¿Quién quiere ser de los que ayuda a que otros se sanen y liberen, con mucha entrega y oración? ¿Quién es capaz de morir a sí mismo? ¿Quién cree que todavía hay muchos que están dispuestos a entregar lo mejor que han sido y tenido, para sentirse como Jesús, Pan partido y compartido?
No hay que buscar muchas Palabras, ni mucho menos fingir lo que el corazón no ha sentido, no hay que hacer cosas para que nos vean, ni proclamar lo que hacemos porque ya no sería lo mismo… si quieres ser de los que de verdad anhelas, ser discípulo y misionero de Cristo, refúgiate en lo secreto, busca en lo más profundo de tu corazón y habla con mucha humildad y todo tu amor, a quien recibe con agrado la oración como la más profunda declaración de amor que le hemos ofrecido…

¿Quién necesita una oración y quién está dispuesto a ofrecer una?...

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿QUÉ HACEMOS CON LO QUE NOS QUEDA?...

A los seres humanos se nos viene el mundo encima, cuando las cosas no pasan tan fáciles y sencillo como las creíamos, también al darnos cuenta que teniendo, perdimos; que avanzando, caímos, retrocedimos o renunciamos… ¡Qué difícil se nos hace muchas veces, reparar lo que dañamos, sanar lo que esta herido, volver a creer cuando nos fallaron!, y aún más, nos cuesta mucho reconocer nuestro error y dar ese enorme paso que implica el atrevernos a pedir perdón y enmendar lo que con nuestra humanidad y fragilidad cometimos y estropeamos.

¿Qué hacemos con la frustración que sentimos cuando los sueños los vemos truncados? ¿Cómo podemos vencer esos miedos que nosotros mismos creamos, cuando las cosas a simple vista no salgan como las esperábamos?... ¿Cómo podemos utilizar nuestros pedazos, cuando nos sentimos quebrantados? ¿Qué hacemos con lo que nos queda, cómo recuperar lo que se nos ha escapado?...
Hay momentos que nuestras emociones pesan más que las mismas reflexiones, y que nuestros vacíos afectivos nos exigen recibir más de lo que realmente entregamos; nos convertimos en aquellos que dan esperando algo a cambio, que sacan en cara lo que ofrecen o reclaman lo que sienten se les ha sido negado, hasta asumimos al pie dela letra lo escrito, para justificarnos o rebelarnos, nos aferramos al ojo por ojo, aunque actuemos por impulso y no veamos el daño que causamos cuando hablamos por la herida … es tan complicado lograr manejar esto y aprender a ser realmente coherentes y prudentes con todo lo que decimos, hacemos y pensamos…

¿Qué hacemos con todo el amor que nos queda, de esa relación que tanto significó? ¿Cómo podemos llenar ese inmenso vació que la ausencia de nuestro ser amado nos dejó? ¿Cómo sanamos la herida que desangra los motivos que teníamos para no dejar de creer nunca en la amistad y el amor? ¿Cómo se reparan y reconstruyen los sueños? ¿Cómo ser capaces de empezar desde cero y reescribir esas páginas que queremos algún día releer sin dolor? ¿Qué forjamos si sólo escombros nos quedan? ¿Quién nos puede devolver la fe y ayudarnos a vencer tanto temor? ¿Cómo se hace posible no dejar nunca de creer, cuando suele muchas veces parecer que el mundo conspirara, que Dios nos castigara, que tuviéramos mala suerte y las cosas no se dieran como lo hemos esperado, aunque diéramos todo lo que somos y tenemos para lograrlo?...Es el sentir ante aquellas cosas que al parecer no tienen sentido, es la respuesta que buscamos ante tantos cuestionamientos que muchas veces satisfacemos, más cómo queremos que se auto resuelvan y no cómo realmente sería lo correcto que se dieran… Es el actuar apresurados y prejuzgar defendiendo nuestra verdad, dejándonos muchas veces influenciar y no ponernos del otro sus zapatos. Es más fácil vivir de forma que de fondo, porque nos preocupa más lo que mostramos que lo que sentimos y entregamos… Por eso solemos cuestionar y preguntarnos aquello que a simple vista vemos y qué se nos hace más fácil reinterpretarlo… hay preguntas que no encuentran tan fácil su respuesta, hay razones que los mismos seres humanos no tenemos la potestad y sabiduría para darlas, no podemos ser de los que traen y llevan, por eso urge cuestionarnos:¿Cómo usamos aquello que se nos confía o que accidentalmente, sabemos y escuchamos?. ¿Cómo hablarle a Dios desde el corazón, cómo lograr verlo y escucharlo?... ¿Qué hacemos con todo eso que nos quedó? Tómalo Dios, actúa en todo ello, en tus manos te lo confiamos… Solo tú tienes el Poder de reparar con tu amor nuestras heridas, devolvernos la ilusión y reconstruirnos con cada uno de nuestros pedazos… Es ahí donde haces posible en cada uno de nosotros TUS MILAGROS…

lunes, 15 de febrero de 2010

HICISTE REALIDAD…

Cuando pienso en todas las cosas que he vivido contigo, no puedo más que darle muchas gracias a Dios, por el Don tan maravilloso que en ti me ha concedido…

Tu hiciste realidad…
El sueño de cultivar y hacer vida la verdadera amistad, cuando pudimos contemplar más allá de lo que a simple vista se puede ver, esa magia que es esencial y que solo con los ojos del alma se logra percibir y obtener…

Hiciste realidad…
Mi anhelo de entrar en tu corazón y en el habitar, cuando descubrimos que lo que nos unía y asemejaba, no eran muchas coincidencias ni pura casualidad, sino enormes diocidencias que el Amigazo nos regalaba, para unir nuestros caminos y floreciera en el jardín de nuestras vidas la rosa de la amistad…

Hiciste realidad…
EL tiempo y el espacio que se necesitaba para conocer el interior de cada una y aprender plenamente a confiar; pudimos vencer todas las fronteras, superamos los miedos y las dificultades que en el camino se nos quisieron atravesar… todo ha sido posible porque en cada momento, en letras y en el silencio, alimentamos y nutrimos esta amistad, de la oración y los detalles que la protegen de todo peligro y la ayudan a ganarle la batalla a todo aquello que la quiera debilitar…
Hiciste realidad…
Todo aquello en lo que ya muchos no creen sea posible de vivir a plenitud… tal como la confianza, la libertad, la madurez para saber hablar y callar, estar visible e invisible, ser capaz de abrazar o si es necesario soltar, no pensar en ocupar ningún puesto o lugar, sino simplemente descalza en el corazón de la Amiga caminar … muchos dirán que es muy fantasioso una experiencia así de amistad, en un mundo tan humano y egoísta en los que todos temen abrir sus puertas de par en par, porque pueden perder, sufrir y así dejar de pensar que surjan sentimientos así, tan plenos como el que tu me has ayudado a hacer realidad, contigo todo ha sido posible, he aprendido a creer, confiar, vivir y entender lo que es la Verdadera Amistad…

Hiciste realidad, lo que siempre en oración a Dios le pedí, lo que tanto busqué y soñé, y apareciste en el lugar que nunca pensé y cuando menos lo imaginé, pero desde el primer instante que te vi, supe que un alma así, es un privilegio conservar y cuidar… por eso hoy en este día, quiero agradecer el DON DE TU AMISTAD, por todo lo que contigo he aprendido y crecido, por tanto que juntas hemos cultivado, por cada uno de los momentos vividos y compartidos, por hacerme mejor persona cada día, por colmarme de abrazos tan mágicos y plenos que me llenan de fuerzas y paz para continuar el camino; y sobre todas las cosas, yo te doy gracias por acercarme más a Dios y hacer a través de ti, aun más real, su presencia en mi vida…

Gracias por hacer realidad la verdadera amistad y ser la amiga, la hermana, el ángel que sostiene mi silla…

sábado, 30 de enero de 2010

DESCUBRIENDO EN EL SILENCIO, EL SENTIR Y EL SIN SENTIDO…

Hay quienes se preguntan, ¿Es el silencio, amigo o enemigo?... ¿Lo buscamos o le huimos?... ¿Lo escuchamos o mejor cuando nos hable, nos tapamos los oídos?... ¿Cómo saber si lo que trae nos ayuda o nos hace perderle a todo el sentido?...

El silencio puede ser amigo cuando nos ayuda a escuchar aquello que entre bullicios y ruidos nos distrae y confunde de la realidad; es también un guía y consejero, cuando viene acompañado de una luz que nos cura de toda ceguera espiritual y nos permita ver mejor el camino a seguir a la hora de tener que tomar una decisión…

El silencio, se hace a veces necesario que aparezca entre dos personas que se gastan el tiempo compartido, hiriéndose y causándose dolor, es ahí donde ese silencio tiene sentido si logra que se acallen en el alma, los odios y resentimientos que debilitan y matan al amor… Pero no se puede permitir que ese silencio se haga eterno y se acomode en el interior, hay que saber vencerlo, dando el primer paso a la hora de pedir y ofrecer el perdón…

Y si surge en la distancia de aquellos que algún día, en todo lo que compartieron se amaron tanto, haciéndose amigos, hermanos y más que amigos… puede que sin darse cuenta caigan en la costumbre de la ausencia y le dejen la puerta abierta a la rutina; es ahí cuando regresa el silencio acompañado del olvido, ese que se roba de la mente y el corazón los momentos vividos, llevándose la magia que alguna vez hizo único y especial cada instante, el mismo que pasa la página y borra las promesas que alguna vez se hicieron para estar y sentirse siempre unidos… Por eso, al estar lejos de las personas que se ama, no hay que permitir que sea solo el silencio el único compañero de camino, hay que dejarlo que vaya de la mano con las palabras, la oración y los pensamientos que se transforman en puentes que vencen cualquier distanciamiento, y también los pequeños detalles que llenan esos silencios de recuerdos y ahuyentan el olvido; así no se diluye el sentimiento y permanecen para siempre en el tiempo, los corazones unidos.
Si es el silencio que sana…nos regala perdón; si es el silencio que nos ayuda a sentir aún en lo que no tiene sentido, la plenitud del amor de Dios, es porque se ha convertido en oración y bendición; si es silencio que separa los corazones, es porque viene lleno de olvido y marchita la flor; si es el silencio que hiere y se arma de orgullo, es porque está dispuesto a matar el amor; si sentimos que es un silencio que nos aísla y nos deja como compañera la soledad, no podemos dejar que nos ensordezca en esos momentos su voz … Hay entonces que luchar por descubrir cuál es su verdadero sentido, cuando entre confusiones nos refugia en la calma y nos permite el descanso del alma, despejando nuestra mente, ojos y oídos; cuando nos ayuda a vencer angustias, miedos y temores y va acompañado de la presencia silenciosa y fiel de un buen amigo; y así mismo cuando puede regalarnos la gracia de aprender a escuchar las voces y melodías de la creación que se esconden entre tantos ruidos… eso y más es del silencio, el sentir y el sin sentido…

sábado, 23 de enero de 2010

QUE TRAEMOS, QUE TENEMOS, QUE DEJAMOS, QUE NOS LLEVAMOS...

Pienso en cuál es el verdadero sentido de la vida de los seres humanos… Nacemos vulnerables al momento, al lugar, las cosas, las personas que se nos dieron y con las que estamos… somos la hoja en blanco para empezar a escribir, el trozo de barro que espera ser moldeado, el lienzo disponible al color, la creatividad y los pincelazos, somos un corazón nuevo que espera aprender a amar, amando y siendo amado… Eso es lo que trajimos al mundo, junto con los talentos y la misión que se nos ha confiado, con todo ello construiremos lo que tenemos, lo que algún día dejaremos y lo que nos llevamos…

Muchos pensarán que al no tener lo material, no trajeron ni se les dio nada, otros asumirían que por haber nacido teniendo, ya están siendo superiores y privilegiados, pero no se trata de hacer inventario de lo que tenemos, porque realmente no tiene sentido, definir lo que somos por lo que poseemos…

Nos hacemos esclavos de la sociedad que manipula y condiciona la felicidad, colocándola a una altura y distancia casi que imposible de alcanzar; nos moldeamos deformándonos en las manos de aquellos que le ponen medida, peso, forma y color a la apariencia, como si este cuerpo tuviera de vigencia el tiempo eterno, todo lo resistiera y nos lo fuéramos a llevar… lo mutilamos y alteramos, para agradar; dependemos de la moda que algunos inventan para poseer más, preferimos morir de hambre para adelgazar, lo estiramos, lo cortamos, lo pintoreteamos con la excusa de que así nos vemos mejor, cuando realmente no nos sentimos conformes, no sabemos quienes somos y lo que vanamente intentamos es agradar a los que nos ven creyendo tener el derecho de criticarnos, burlarse, señalarnos y al final por una u otra cosa, decir si hacemos parte de los lindos o si somos feos y solo queda el discriminarnos… Yo me pregunto, qué de eso es eterno y qué nos llevamos?... ¿Cómo lograremos ser realmente felices, si al amor y a los sentimientos más puros y transparentes, se les condiciona poniéndole precio, forma, peso, color y tamaño?... ¿Por qué es más fácil hacer lista de lo que carecemos en vez de hacer inventario de todo lo que tenemos?... ¿Acaso hay que esperar perder para valorar lo que tuvimos?... ¿Tiene sentido condicionar nuestra fe por las consecuencias de lo que dejamos de hacer o hicimos?... ¿Para qué el tener y acumular, si con ello no nos hacemos inmortales y a la hora de morir, aunque todo nos lo empaquen como equipaje, nada de eso nos vamos a llevar?... ¿De que nos sirve poseer para comprar las acciones y palabras de los demás, si el amor verdadero no tiene precio y ese es el que nos da la plena felicidad? ¿Qué sentido tiene poseer para dejarles herencia a los que se quedarán, si luego que nos vayamos, por eso mismo que dejamos, ellos unos con otros se matarán?... ¿Por qué esperas que se te recuerde?… ¿Cuál es la misión que se te ha encomendado a realizar?... Y tarde que temprano llegará el día en que nos toque el turno de marcharnos de este mundo y debamos mirar nuestras manos y preguntarnos, qué trajimos, qué tuvimos, qué hemos dejado y qué nos llevamos?... y cuando estemos cara a cara con el Dios de la vida y nos pregunte, qué me has traído de lo que te he confiado? cuál será nuestra respuesta?... qué le presentamos?...

domingo, 17 de enero de 2010

ES NECESARIO MOVERNOS EL PISO...

Viendo todo lo que ha pasado con el terremoto de Haiti... siendo testigo de tanto dolor y miseria que cuesta tanto entender, pienso tambien en el olvido en que vivian ellos aún con todo lo que siempre han enfrentado... y entiendo: a veces necesitamos que nos muevan el piso, para valorar lo que tenemos y acordarnos de los que tenemos olvidados... sino cada quien sigue en su sillon acomodado... viendo la vida por TV y haciendo solo lo que le toca hacer...

ES NECESARIO MOVERNOS EL PISO…

¿Por qué tenemos que esperar la muerte para valorar a quien tuvimos en vida?...
¿Por qué tienen que pasar tragedias, para acordarnos de quienes en el olvido y en el conformismo de su suerte, sufrían?... ¿Por qué llegan la enfermedad, la discapacidad, el desamor y la quiebra cuando todo lo teníamos?... Tal vez porque caminamos confiados, hacía lo que queremos y soñamos, y muchas veces nos olvidamos no solo de las personas que más cercanas y las que van andando a nuestro lado, sino de tantos que le pierden el sentido a la vida porque encuentran todos sus caminos con obstáculos y truncados.

Es necesario movernos el piso, sentirnos tambalear, entender que nada de lo que tenemos es seguro, la vida de un solo vuelco en cualquier momento nos puede cambiar…
Hay cosas que vemos tan lejanas, que nunca imaginamos que nos pueden pasar, la muerte de un ser querido, la posibilidad de enfermarnos, de perder todo lo material…
Nos sentimos tan poderosos, que nos soltamos de la mano de Dios y asumimos cada día creyendo que tenemos el control del universo, cuando en realidad somos tan frágiles y pequeños que en un instante podemos perderlo todo y no ser más que escombros, cenizas, agua o fuego… Tomar conciencia de todo esto, no es ser pesimista; es pellizcarnos un poco, titubear, flaquear en aquello en lo que sentimos tanto dominio, comodidad y control, porque no existe preferencias en el corazón de Dios, no ama más a quién le da más, ni se olvida de aquellos que sienten que nada les dio; cada uno en su lugar, habita en el corazón del Amigazo y tiene su propia misión, cuesta tanto entenderlo y descubrirlo, cuando vemos y vivimos la vida con ojos tan humanos que dejamos de lado el toque divino que se nos regaló cuando fuimos Creados.

He ahí el aprender a entender el sentir de los sin sentidos… porque nos es más fácil ubicarnos en el sillón del verdugo que condena o del espectador que critica todo el partido… la vida no es para verla por TV ni vivirla solo para uno mismo, la silla que no tambalea no nos sirve más que para descansar y estancarnos en un solo lugar… es necesario sentir que pesa tanto moverla, necesitamos que alguien nos ayude a sostenerla, porque se corre el riesgo de que se quiebre o se voltee cuando se nos mueve el piso; solo así sabremos lo que realmente somos capaz de hacer y de sentir, de necesitar y de dar… se aprende tanto de todo ello y ni cuenta nos damos de eso…
No culpemos a Dios de lo que sucede, ni busquemos razones a lo que no tiene explicación, dejemos que de vez en cuando se nos mueva el piso, simplemente desacomodémonos, miremos más allá, demos un poquito más de lo que nos toca hacer y dar, nadie sabe cuando en vez de solo movernos el piso, se nos puede derrumbar todo aquello que creíamos era para siempre y después de tenerlo todo lo perdamos, nada es seguro, todo puede pasar…simplemente valoremos, demos gracias y aferrémonos a Aquel que nos da la Fuerza y la Fe para no rendirnos ni desesperar y asumir en paz aún todo aquello que nos cuesta tanto entender…