domingo, 20 de enero de 2008

LAS CONTRADICCIONES DE LA VIDA

Con todo lo que vivimos, hay momentos en los que llego a la conclusión; de que muchas cosas en la vida, parecen realmente una contradicción.

Hay quienes lloran de alegría; otros tras sus carcajadas ocultan un inmenso dolor; ¿Quién podría imaginar que está feliz el que solloza, y realmente sufre el que intenta dibujar una sonrisa en su exterior?…
Un ciego logra ver más allá de donde los ojos alcanzan a contemplar; y se puede decir mucho más con pocas palabras que intentando un discurso eterno en vano dar.
Entiende más del amor, alguien que carece de inteligencia y destreza mental; que muchos que a todo le ponen razón y no logran escuchar ni comprender al corazón.

Un amigo verdadero es el que si es necesario te hace llorar con la verdad y no el que te hace reír con hipocresía y falsedad.
No te sorprendas si descubres que en silencio existe alguien que te sabe amar con mucha más intensidad, que aquel que quizás te lo ha dicho de mil formas e intentado demostrar.
El que más promete, menos cumple; el que actúa a tiempo y sin hablar por hablar, da testimonio de honestidad y responsabilidad.
El regalo más pequeño quizás tenga más valor; que ese enorme obsequio que por su tamaño a muchos impresionó… Las apariencias engañan, todo a nuestro alrededor parece ser una contradicción.

El que posee riqueza material, puede padecer más hambre de afecto y necesidad de calor de hogar; que aquel que nada tiene, pero que le abunda el amor y esa paz interior que le dan fuerzas para seguir siempre adelante sin renunciar.
Llega más lejos aquel que sin pies, aprende en sueños volar; que quienes pudiendo correr y caminar, se rinden a la primera caída y creen que es imposible las metas alcanzar.

En lo que a simple vista se ve imperfecto, se esconde realmente el toque de perfección de Dios; y aunque el tiempo que esperamos se nos haga eterno y el que queremos detener parece correr, no marcha a otro ritmo, camina igual en el reloj.

Hay quienes no sabiendo leer o escribir, saben conjugar en su vida el amor; mientras muchos letrados y universitarios no saben ni siquiera lo que significa el perdón. Cuesta demasiado creer que en lo más sencillo y pequeño que ha de existir, mucha grandeza y valor hay.

Algunos sienten que Dios los ha olvidado, por todo lo que les ha tocado pasar; lo que no saben es que en esos momentos de angustia y soledad, es cuando el Amigazo más cerca ha de estar; así también lo que parece ser castigo o maldición, llega a ser realmente una gran bendición.

El dolor si lo asumes con fe y paz, no deforma sino que te va a transformar; asume cada uno de tus momentos, no te estanques ni pretendas vivir sin contar con Aquel que por y con amor te ha sabido crear, para que seas feliz, aunque para lograrlo en la vida, haya también que llorar.
Y así suceden a diario muchas cosas a nuestro alrededor, que nos cuesta entender y no tienen explicación, porque parecen ser una total contradicción

INVISIBLES

Invisibles hay por todos lados sentimientos callados que nunca han sido expresados no saben como salir y aún no los han descubierto ni liberado.

Invisibles los héroes que han actuado sin que presencien sus obras y milagros, quizás más grandes y sorprendentes de las que otros al mundo han gritado.
Invisibles hay muchos que oran en la intimidad de su habitación, piden por la humanidad entera, por los que otros rezan y por aquellos que están olvidados y nadie rezó.
Invisibles hay miles de personas que trabajaban casi sin remuneración ni descanso; construyen, reparan, limpian, ordenan, siembran, cultivan, se desgastan sin que casi nadie les haga caso, ni se acuerden que existen o se den cuenta de todo lo que en silencio han dado.

Invisibles los miedos que seres humanos han callado, así como muchos sueños que no se han realizado, amores no correspondidos, valores ocultos dentro del alma que nunca han sido percibidos, ni detectados.
Hay riquezas invisibles, en lo más profundo del ser, que muy bien se han guardado, algunas temen darse a conocer, otras simplemente las han ignorado, pasan mucho tiempo en la espera de que puedan ser vistas y encontradas, temen morir en el olvido, sin realmente haber vivido.

Invisibles hay esposos, padres, madres, abuelos, hijos, hermanos que se sienten olvidados y relegados por sus seres más cercanos y amados; experimentan el enorme vacío que se agranda por la falta de detalles y demostraciones de afecto o cariño, que son siempre muy necesarios, para sentirse vivos, queridos y valorados.
Invisibles las luchas internas que muchos han batallado, lágrimas silenciosas, heridas escondidas, fantasmas de la vida que sin que otros se den cuenta al alma han atormentado.
Invisibles muchas verdades que se han callado, algunas se van a la tumba sin ser proclamadas y se llevan esos misterios que en la oscuridad tejieron sin haber sido aclarados.

Quizás muchas veces en silencio, has experimentado lo que es sentirse invisible, en tu familia, trabajo o en los ambientes en que has crecido o estado; viviendo en carne propia lo que es ser ignorado, sin que se vea la belleza de la cual Dios te ha dotado.

Recuerda esta gran verdad “Solo se ve con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”…

viernes, 11 de enero de 2008

DARLE TIEMPO AL TIEMPO


El tiempo, se encargará de sanar las heridas, si ponemos nuestra dosis de la medicina requerida…
El tiempo, hará realidad los sueños, si creemos y luchamos por ellos…
El tiempo, nos ayudará a llenar los vacíos, si somos dóciles y se lo permitimos.
El tiempo, nos devolverá la paz que habíamos extraviado, si hacemos algo por recuperarla…
Por eso, hay que darle tiempo al tiempo…

El tiempo, puede encender de nuevo la llama de la ilusión, si así lo soñamos y le regalamos otra oportunidad de amar a nuestro corazón…
El tiempo, nos enseñará a vivir sin eso que perdimos, si queremos aprenderlo y ya nos desprendimos…
El tiempo, pondrá en nuestras manos los frutos de lo que hemos sido y vivido, porque es el resultado de los esfuerzos ofrecidos.
De nosotros depende que seamos del tiempo sus amigos o enemigos.
Hay que saber darle tiempo al tiempo…

El tiempo, puede fortalecer o matar un amor, hasta resolver aquello que creímos no tenía solución...
El tiempo, devuelve o quita la ilusión; dependiendo de nuestra fuerza interior;
El tiempo, logra que algunos caigan en la rutina, según como vivan la vida;
No depende del tiempo lo que nos pase; hacemos parte del tiempo, pero se nos da la libertad de saberlo aprovechar o simplemente dejarlo pasar…

El tiempo no se devuelve, ni se detiene; camina a su ritmo; aunque a veces parezca que vuele o se estanque, según el momento que vivimos…
El tiempo sana o hiere, quita u ofrece, mata o da vida, llena o vacía, sin ser culpable de lo que a su paso ocurra, porque no es él quien realmente actúa, somos nosotros los que vivimos en el tiempo…

El tiempo, transforma, renueva o envejece; pierde o recobra su valor según como le utilicemos, se gana y multiplica cuando vivimos intensamente lo que trae consigo en cada segundo que se nos regala; hay tiempo mal invertido, que se nos escapa aún sin haberlo vivido, es el tiempo que muchas veces pasa desapercibido y cuando se nos acaba sin avisar, nos lamentamos por lo que se pudo hacer, pensar y sentir y no lo hicimos… Somos parte del tiempo, somos el resultado de lo que en el vivimos o generamos; somos los que quizás nos detenemos creyendo interrumpir su marcha, quedándonos en un pasado al que nos aferramos, o un presente que al parecer no avanza y aleja de nosotros la visión del futuro que se nos viene; olvidando que el tiempo no se detiene, porque pase lo que pase el reloj sigue corriendo, al mismo ritmo, marcando el paso que solo le da el tiempo…

miércoles, 9 de enero de 2008

YO QUISE. ALGO.... PERO DIOS QUISO EN MI MUCHO MÁS

Alguna vez quise ser grande, y todo poder alcanzar, tan solo con mi mano levantar...
Alguna vez quise ser bella, mirarme en el espejo y sentirme como toda una estrella...
Alguna vez quise ser famosa, despertar admiración, que todos mis libros se leyeran en cada rincón...
Alguna vez quise ser como todos, vestir igual, hacer lo mismo que los demás, creí que en ello estaba mi felicidad...

Pero las cosas no fueron como yo las quise en algunos de mis momentos, y tal vez en un principio, creí que no me iría a realizar; pensaba que la realización estaba en ser y hacer como eran y hacían los demás...
En mí búsqueda me sentí vacía... creí que el mundo se me iba a acabar... lo que no sabía era que Dios cosas muy grandes para mí, sabía guardar...

Yo quise ser grande, pero El, pequeña me supo crear... porque desde mi pequeñez, su grandeza quería al mundo mostrar...
Nunca pude alcanzar nada, con solo la mano levantar; aún las cosas más sencillas, tuve que lucharlas para poderlas realizar... Así aprendí a esforzarme cada vez un poco más, y en esa lucha aprendí que todo es posible, los sueños se pueden lograr...

Descubrí que las apariencias, no son las que dan la felicidad; la moda no a todos acomoda, yo tengo mi propia identidad... me descubrí a mí misma, y luché por realizar el sueño de Dios en mí, que va más allá de todo lo que yo podía imaginar...
Entendí mi propia realización, en la medida que descubrí cuál era mi misión; no soy un error, soy una criatura en la que Dios muestra un toque de su perfección...

Yo quise muchas cosas, y creí que en ello estaba mi felicidad; los seres humanos no entendemos nada, buscamos caminos equivocados, y nos alejamos de la realidad...
Nada sucede por accidente ni por casualidad; todo tiene su razón de ser y aún más... por qué buscamos explicaciones a los sueños de Dios... solo El sabe qué es para nosotros lo mejor.
De lo pequeño hace cosas grandes, de lo más sencillo e imperfecto muestra su perfección; y aún en los momentos que menos lo esperas, ahí nos declara su Amor...
No intentemos ver todo con los ojos del mundo, que no saben ir más allá... lo esencial es invisible a los ojos, solo el corazón lo sabe ver de verdad...
Yo quise de todo un poco, pero Dios quiere de mí mucho más... no me revelo a nada, me abandono en sus manos, y lucho por hacer en mí, su sueño realidad...
Para lograrlo tengo que hacerme pequeña, darlo todo sin nada esperar, tener siempre muy presente, que desde abajo, la grandeza del cielo es como mejor se puede apreciar...

Gracias Amigazo, porque me haces morir a muchas cosas, para nacer a la vida nueva y encontrar la verdadera felicidad...

martes, 8 de enero de 2008

UN AÑO NUEVO SE NOS DA…

Ante el nuevo año que inicia y otro calendario que se deshoja día a día en el transcurrir de nuestra vida, se llega a experimentar que se nos da otra oportunidad de continuar, transformar o volver a empezar; es sentirnos frente a un capítulo en blanco para escribir, sin olvidarnos de las páginas que han sido escritas ya… No podemos dejar atrás lo vivido, sería falso afirmar que las metas alcanzadas, las frustraciones y propósitos no cumplidos, las experiencias que nos marcan, se olvidan o se dejan lado; algo de todo ello permanece en nosotros y quizás desde ahí partimos para lanzarnos a donde nos depare el destino durante este año.

¿Qué hay en nuestro equipaje? ¿Acaso conservamos pedazos de aquello que en algún momento sentimos se nos vino abajo? ¿Permanecen las cicatrices o las huellas de quienes han caminado a nuestro lado? ¿Cargamos sentimientos, presencias, emociones que pesan o liberan? ¿Mantenemos abiertos los capítulos que aún no hemos podido cerrar y esos que desearíamos ser capaces de arrancar o borrar; seguimos sintiendo la incertidumbre de aquello que no se ha definido y que no sabemos que puede pasar?

Comenzar un año, implica revisar y sacar de la mochila, lo que nos hace peso y nos impide avanzar: recuerdos que son como espinas clavadas que al repasarlos nos hacen sangrar; vacios y ausencias que concebimos imposibles de llenar; escombros que nos hablan de errores o fracasos; pensamientos limitantes; sueños frustrados que creemos jamás se podrán alcanzar, heridas del pasado que no hemos logrado sanar; a cambio, guardar ilusiones y la esperanza de que dando lo mejor de nosotros las podemos hacer realidad; mantener aquellas relaciones que nos hacen sentir bendecidos por todo lo que nos saben brindar; conservar y fortalecer la fe en Aquel que nos ha creado y en este nuevo año nos regala otra oportunidad; encender las ganas, fabricar sueños y llenarnos de fuerza para no rendirnos y lograr lo que anhelamos alcanzar. Todo lo podemos lograr si damos lo mejor de nosotros mismos, sirviendo y acordándonos siempre del que camina a nuestro lado, del que se siente olvidado, de ese que carga en su equipaje lo más pesado y doloroso de su pasado, y experimenta que aunque el tiempo pasa, nada cambia, todo sigue igual.

Un nuevo año se nos regala, la hoja está en blanco, permitamos que sea el Amigazo el que guie nuestra mano; para que escriba derecho aún en nuestros renglones torcidos; y llené de luces y colores nuestros días; que los talentos confiados se multipliquen y la cosecha sea abundante, para que al final de este nuevo calendario, nos presentemos ante Dios agradecidos, luchadores y vencedores, sintiéndonos siempre fortalecidos y guiados por su inmenso amor.

Feliz Año…

sábado, 29 de diciembre de 2007

NORMAL Y ANORMAL…

Pienso en algo muy común que suelen expresar las madres y los padres cuando esperan un hijo: “Solo le pido a Dios, que sea normal”… y yo me pregunto: ¿Qué es para el mundo lo normal o anormal?

Se le dice anormal, a aquellos que sus características físicas rompen los patrones de la ciencia y se salen de los conceptos que construye una humanidad la cual vive de apariencias y se queda solamente con lo que sus ojos a duras penas pueden visualizar. Se le dice anormal, al hijo que al nacer desafía a la genética y su condición no tiene más explicación, que la de saber que simplemente no nació físicamente como los demás, por lo tanto será condenado a ser llamado por muchos anormal.

Se le dice anormal, al que pinta con la boca porque no tiene manos; al que toca el piano y lee aún sin poder ver; al que logra alcanzar metas que sobrepasan su estatura; al que quizás no es un genio ni entiende de teorías y fórmulas pero sabe que para amar, no es necesario razonar. Se le dice anormal, a aquel que aunque no camina, en sus sueños puede volar, al que tiene otro color de piel, al que talvez no puede oír ni hablar, pero percibe claramente lo que el otro siente y sabe el corazón de los demás escuchar.

¿Y qué es hoy en día lo normal? Ver noticias de personas que se matan entre sí, de niños que mueren de hambre y son explotados, violados… ya es normal, las peleas entre padres y hermanos, la injusticia con los más necesitados, la miseria de muchos hombres y mujeres que viven en condiciones inhumanas; ya es normal saber que se inventan nuevas bombas, que el poder lo tienen aquellos que solo piensan en sí mismos; ya es normal todo aquello a lo que antes se le decía inmoral, porque de acuerdo a la modernidad y actualidad, cada vez existen menos normas y límites, ya todo es normal. Es normal y nos acostumbramos a ver cada día más hogares destruidos, padres separados, jóvenes drogados, niños abandonados… ya hoy en día es normal que no haya censura en los medios de comunicación, que todo el mundo tenga acceso a cualquier información, que se reemplacen personas por máquinas, que seamos indiferentes al dolor, porque se nos hizo normal ver que el otro sufre y carece, saber que muchos viven en soledad, jugar con los sentimientos de los demás.

Hoy en día es loco y anormal el que habla libremente de Dios, el que expresa su fe y se atreve a decir, no quiero hacer lo que hacen los demás que confunden aún lo que es normal y anormal, yo aún tengo sueños y lucho por ellos, en mi corazón confío y creo, conservo la esperanza de que algún día las cosas serán mejor y sea normal vivir en paz.

domingo, 9 de diciembre de 2007

HICISTE DE MIS NAVIDADES, EL MAS BELLO SUEÑO

Contigo la Navidad, era uno de mis más grandes sueños, porque la llenabas de magia, de ideales que se hacen realidad...

Te hacías como un niño, disfrutabas, gozabas con cada detalle... Nos contagiabas de tu entusiasmo, tu Fe traspasaba cualquier valle...

Armar el árbol y el pesebre era toda una fiesta, adornar la casa, preparar tus ricos postres con la ayuda de mi hermana...

Jugar al amigo secreto, envolver regalos con el papel inesperado, poner el toque de humor, olvidar cualquier dolor...

Alimentaste en nosotros la más bella inocencia, aunque pasaran los años, la infancia se hacia eterna, en el alma parecía inmortal su presencia...

Soñabas con verme tocar aquellos villancicos, los que cantábamos desde siempre, los que entonabas cuando eras chico...

Hiciste de mis Navidades el recuerdo más lindo de mi infancia, porque las llenaste de alegría, las adornaste de paz, y alimentaste de inocencia el alma...

Aún cuando pasó el tiempo y me hice mayor... no se me acabaron los sueños, con ansias esperábamos la venida del Salvador...

En los años de dificultad, cuando todo parecía cambiar; tu ponías tu toque de magia, todo lo sabías transformar...

Y olvidamos los malos momentos, de Fe nos sabías alimentar, luchabas a costa de lo que fuera, porque la Navidad jamás se fuera a empañar...

Ahora ya no estás, la Navidad no tiene el mismo color... no puedo negar que hay un toque de nostalgia en mi corazón...

Pero en mi vida, han quedado grabado aquellos años que viví a tu lado, y he aprendido a encontrarle a la Navidad un nuevo sentido...

La esperanza de un Dios, que se hace hombre, que está vivo... que quiere nacer en mi corazón, que le da a mi vida una nueva razón...

Contigo la Navidad era la época donde se hacían mis sueños realidad; ahora que no estás el tiempo que me recuerda el amor que en vida me supiste entregar, en ello encuentro el regalo más hermoso que el niño Dios me quiso dar...
Donde quiera que estés te digo: ¡FELIZ NAVIDAD PAPÁ!
(De mi libro: EL FABRICANTE DE SUEÑOS...)

SOLTAR NO ES ABANDONAR...

Soltar no es abandonar ni olvidar; es simplemente dejar en libertad, ser y dejar ser, sin presionar ni ahogar, ni obligar o imponer, mucho menos apegarse a algo que se dice tener o se cree poseer. Soltar no implica tampoco ignorar ni dejar que la rutina y el olvido se apoderen de aquello que es de mucho valor porque va de corazón a corazón .

Es necesario saber conservar y valorar, sin atar, así como tampoco olvidarnos de alimentar y darle el cuidado que merece; porque desatenderlo y dejarlo de lado podría ocasionar darnos cuenta demasiado tarde de lo que significaba en nuestra vida, querer verlo cuando ya se ha ido, anhelar tocarlo cuando ya no lo tenemos, en otras palabras perderlo y ya jamás poder recuperarlo.

Nos confiamos demasiado con aquello que sentimos nuestro, sabemos que en el jardín existe una rosa llamada amistad, en la distancia hay un amigo, en nuestro corazón hay un lugarcito muy especial que lo ocupa un amor y a nuestro lado camina un ser querido; nos es muchas veces suficiente saberlo y hasta decirlo; ¿Acaso sólo basta experimentar esa plena seguridad de sentirnos poseedores y creer que no es necesario nada más?

Quizás cuando queramos ir al jardín, la rosa se encuentre marchita, se murió porque no se alimentó; y ese amigo que estaba en la distancia, anhelando alguna vez saber de ti, se sintió abandonado y todo cambió; de pronto ese ser querido que a tu lado caminaba muchas veces casi sin sentirlo, se fue, su vida terminó; y ese amor que tanto te llenaba, entregó todo lo que tenía y al no sentirse correspondido, se acabó, la rutina lo mató.

Porque aunque el amor y la amistad son incondicionales, nacen, crecen y se producen dentro de corazones humanos, que necesitan sentir para vivir, retroalimentarse para seguir; no es suficiente saberlo, hay que experimentarlo para realmente creerlo; por eso es que no podemos acomodarnos con el decir todo aquello que tenemos, hay que por sobre todas las cosas cuidarlo, valorarlo, cultivarlo, sin ahogarlo ni abandonarlo; sin saturarlo ni olvidarlo; no es responsabilidad de uno solo, hace parte de aquellos que le dan vida a esos sentimientos…

Suelta pero no abandones, libera pero no ignores, confía en lo que tienes, pero no pienses que sobrevive solo y así tal cual se mantiene; en el valorar, cuidar y conservar el equilibrio está el secreto para que permanezcan siempre renovados y vivos esos sentimientos, que son los que dan al vivir y existir su sentido.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

ES NECESARIO SOLTAR...




La vida suele ser un constante aprender agarrar y soltar; desde el primer instante en que aferrados al vientre de nuestra Madre, nos toca reventar el cordón umbilical, para poder nacer. Duele pero se hace necesario soltar para crecer.

Abrazamos el oso o la muñeca para no tener miedo al dormir; apretamos con fuerza la mano de papá o mamá para que nada malo nos vaya a pasar; hacemos de nuestros amigos y amigas cómplices indispensables de los que nunca nos queremos alejar… pero tarde que temprano es necesario soltar, para continuar el camino y seguir cultivando en cada paso que damos, la amistad.

Pero quizás lo más doloroso de soltar es a la persona que más hemos sabido amar, esa con la que soñamos un día, el resto de nuestra vida pasar. A veces agarramos tan fuertemente algo, que no se nos escapó antes por tenerlo amarrado, y en ese desgaste de fuerzas por no querer perderlo, tal vez en el fondo nunca lo tuvimos, no fue real y mucho menos fue nuestro.

Si al soltar nos damos cuenta que el sentimiento y la persona siguen ahí, es porque no es necesario atar ni obligar; los lazos que los unen aunque no se ven, son fuertes y maduros y nada ni nadie los podrá quebrantar. Por eso abre tu mano, suelta y date cuenta que tal vez desgastaste tus fuerzas en vano porque no tenías nada agarrado; por eso experimentabas vacío y soledad en aquello que creías poseer y pensaste todo el tiempo, era de verdad.

Es difícil y nos hace llorar el aprender a soltar; es un proceso que no solo nos hace crecer y madurar; sino que es necesario para sanar y estar seguro de los sentimientos reales y las personas que por siempre a nuestro lado han estado y estarán.

Nos llena de temor la decisión de soltar lo que más amamos y por siempre queremos conservar; a veces preferimos aferrarnos a ello, aunque en el fondo exista el miedo de no tener nada agarrado, solo la ilusión de un sentimiento que añoramos, que quizás alguna vez existió, pero que con el tiempo y la distancia o tal vez por la rutina se deterioró, y nos es muy doloroso aceptar que no existe, por eso apretamos con fuerza nuestras manos para no soltar y darnos cuenta que ya no existe más.

No podemos vivir apegados o aferrados, la vida es un constante soltar y dejar en libertad… de este modo lo que es real es lo que siempre permanecerá.

domingo, 18 de noviembre de 2007

TAMBIEN EXISTEN LOS ANGELES...

A lo largo de la vida, mientras luchamos por vencer esos monstruos que aparecen y desaparecen, se despiertan y se duermen, seconvierten en un segundo en enemigos o amigos, nos atan o nos seducen para que nos aferremos a ellos. Sorteamos cada día diferentes batallas campales, entre nuestra razón y corazón, entre el pasado, presente y futuro; lo real e irreal, sin saber muchas veces cuando hemos vencido o fracasado, porque así como un día podemos sentirnos con fuerza, otro día posiblemente nos sentimos derrotados, o si hoy reímos, mañana quizás lloramos…

En cada uno de los capítulos de la vida que vamos escribiendo con tan solo vivir, aparecen también ángeles que nos toman de la mano para ayudarnos a vencer nuestros monstruos, cada uno de ellos cumpleen su tiempo una misión especial, todos tienen su momento, dejan en nosotros su huella, reparar nuestro vida, la llenan de luz, la renuevan y luego vuelven a volar. Acaso no has pensado nunca en ellos? Has hecho memoria de los ángeles que has conocido y que han querido darte lo mejor de si mismos, para que sientas que puedes ser feliz y que has vencido?... un ángel es ese ser que te hizo sonreír, te devolvió lo que creías perdido, reparó lo que había roto en ti, o te supo escuchar; esa otra persona que te dio una palabra oportuna, puso luz en tu camino,o aquel que quizás ahuyento de tu lado la soledad… Ese que te inspiró, te iluminó en algo, te hizo sentir cosas lindas, o aquella persona que te ofreció su corazón para que pudieras confiar y reposar; esa personita que estuvo siempre ahí cuando los demás se fueron, esa que adivinó lo que necesitabas aún sin que tuvieras que pedirlo, esa nunca te juzgó ni condenó por lo que vio o escuchó,simplemente te aconsejó, te respetó, te enseñó a descubrir, contemplar, disfrutar y valorar… esas personitas que muchas veces han pasado desapercibidas, son muchos de los angelitos que el Amigazo nos ha sabido regalar.
Existen ángeles que nos fabrican sueños y nos enseñan a como poderlos realizar, otros que nos contagian de ese algo que tienen de especial… algunos quizás solo aparecen por un instante, hacen su obra y se van; otros duran más tiempo, sin que nos demos cuenta de lo que aportan, porque saben que en silencio, lo que se da, vale más… están aquellos que nos bendijeron, hicieron algo por nosotros, y no nos dimos cuenta; solo sabemos que por alguna razón extraña, nuestro corazón en determinado momento sintió paz. Hay ángeles que quisiéramos tener toda la vida, pero muchos de ellos solo pasan, cumplen su misión, escriben su renglón en nuestra historia y siguen por el mundo, dando testimonio de que existe un Dios que es amor y nunca nos ha de abandonar. Esos ángeles vienen vestidos de Maestros, amigos, de algún familiar o de personas de las cuales olvidamos su rostro, no sabemos ni siquiera como se llaman, no tienen ninguna otra relación más que la de hacernos sentir en un instante que el Amigazo existe, nos ama y de mil formas nos lo quiere expresar.

Con esos ángeles, los monstruos que nos persiguen son más fáciles de dominar; porque entre dos la cruz es menos pesada, las cosas se ven diferente, la fuerza es mayor y logramos así ganarle la batalla a cualquier situación que nos toque enfrentar… Lo que no sabemos es que nosotros también podemos ser ángeles y se nos ha encomendado una misión especial… es hora de descubrirla y hacerla realidad.
¡ GRACIAS POR SER MI ANGEL!