Un año termina y sin darnos cuenta, luego de doce campanadas, otro año comienza…Y pensar en lo que realmente significa, hacerle la despedida, es dar una mirada atrás y recordar:
Cada uno de los momentos que vivimos…
Aquellos que fueron tan difíciles, que estar hoy aquí significa que vencimos y los superamos… Esos que disfrutamos y que sentimos como bendición y regalo…
Aquellos que fueron tan difíciles, que estar hoy aquí significa que vencimos y los superamos… Esos que disfrutamos y que sentimos como bendición y regalo…
Las metas que alcanzamos, de las cuales aprendimos que todo es posible y podemos lograrlo; los tropiezos y fracasos, que tanto nos enseñaron a levantarnos siempre y no tomar caminos equivocados…
Las sonrisas que regalamos, aquellas que dibujamos; las lágrimas que derramamos y tantas más que enjugamos… en ello nos dimos cuenta que somos capaces de sentir y en ello entendemos lo que es realmente vivir…También vienen a nuestra mente, las personas amadas que perdimos, aquellas que creyéndolas perdidas, recuperamos, las que aun quedan y queremos conservar por siempre y las que este año conocimos, encontramos y para el año nuevo nos llevamos…
Y qué decir de los pasos que dimos, y los acontecimientos que nos marcaron?... esos que esperamos y preparamos, los que celebramos, los que afrontamos, también los que nos sorprendieron… con cada uno de ellos hicimos historia y la seguimos escribiendo…
No podemos quedarnos aferrados a nada… ni a lo que sentimos bueno, ni a lo que llamamos malo… porque cada segundo es diferente y en cada nuevo día de vida, una nueva oportunidad de volver a comenzar, Dios nos está regalando…Ya casi finaliza este año… y aquí estamos… heridos o fortalecidos, cansados o animados; con miedo o seguros, solos o acompañados, enfermos o sanos, perdidos o en el camino… cada uno con su verdad, asumiendo una esperanzadora realidad, estamos aquí, no nos hemos rendido, hemos vivido y superado cada momento, hemos vencido y nunca hemos estado solos, a nuestra lado siempre ha caminado el AMIGAZO, el Mejor de los Amigos…
Ya casi finaliza este año, y antes de quejarnos o lamentarnos por cualquier cosa que haya pasado, debemos sentirnos agradecidos, por aquello que logramos, lo que aprendimos, lo que nos queda, lo que recibimos, lo que se nos ha dado, en todo lo que hemos vivido…Y sin darnos cuenta, un año nuevo comienza, y en el se nos regala otra oportunidad, de volver a empezar, la hoja está en blanco, para este nuevo capítulo que vamos a escribir con nuestro vivir, dejemos que sea Dios quien nos inspire y nos lleve de la mano…
Muy pronto se cambia el calendario, con 365 días más para soñar y hacer nuestros sueños realidad, trazarnos metas y poderlas alcanzar, reparar, recuperar, construir, sanar, disfrutar cada instante que se nos da, aprender de todo lo que asumimos, amar intensamente y así sentirnos vivos… Porque aunque todo tiene su final, en la vida, cad final es un nuevo comenzar…
GRACIAS POR CADA DIA DEL 2010 QUE HOY FINALIZA…
BIENVENIDO 2011 CON TODO LO QUE NOS DEPARARA LA VIDA…





Esas pequeñas cosas que darlas no cuestan, pero que recibirlas puede significar para alguien la conexión plena con el universo, muchas veces nos olvidamos de entregarlas o pasan a un segundo lugar cuando hay muchas actividades por realizar: esas pequeñas cosas que a veces creemos que no cambian nada, pero en realidad pueden transformar una vida, alejar la soledad, pintar un arcoíris en medio de la tormenta, lograr una fe que mueva montañas, devolver la paz y la esperanza, reparar lo que estaba roto, recuperar lo perdido, regalar un sueño, devolver el sentido…
Esas pequeñas cosas que hacen a una persona diferente y especial, son cositas que exigen constancia y perseverancia, y cuando alguien que las ha vivido, teme perderlas, hace lo que sea por llamar la atención, lanza un grito que suena a reclamo, abraza tan fuerte que causa dolor, mete la pata queriendo intentarlo, lucha de mil formas por renovar el sentimiento profundo que sabe que vale tanto, que no quiere dejar morir ni mucho menos que se vaya a salir de su corazón.

Queremos hacer bien… y nos resulta mal. Fingimos que no extrañamos a alguien, cuando realmente no le hemos dejado de pensar… Intentamos recuperar a quien amamos, pero hacemos cosas que logran alejarlo… Decimos lo que no sentimos, hacemos lo que no pensamos, porque es muy difícil a veces conectar y equilibrar, sentimiento y pensamiento, y al intentarlo nos contradecimos y fallamos…


En ocasiones, damos el paso que no es, colocamos la ficha donde no va, decimos lo que no debíamos decir, pensamos antes de tiempo, vemos y escuchamos cosas que no son y de acuerdo a ello nos apresuras a actuar, nos dejamos llevar; por lo que estamos viviendo y sintiendo, por lo que tememos perder o anhelamos ganar; duele demasiado sentir que en todo ello, tropezamos o nos equivocamos, herimos o nos lastiman, derrumbamos lo que quizás ya había o nos damos cuenta que realmente lo que creíamos tener, nunca existió… duele y hace mucho daño, sentir que al fallar, hemos perdido, pero rendirse no es el camino, sino aprender de lo que pasó para no repetir lo mismo y experimentar de nuevo la tristeza y el vacío que queda en el alma cuando se comete un error…

No abandones… el alma fiel y comprometida que respetando tus procesos, tiempos y espacios, al pie de tu puerta se quedó; recuerda que la esperanza no es eterna, hay sentimientos que por más fuertes que sean, se hacen vulnerables al tiempo, la distancia, el vacío que deja la ausencia y el dolor que causa una desilusión… Hay esperas que no son sanas para el alma porque se aferra a algo que ya no existe o quizás nunca existió…

- ¡Qué piedra bonita!, decían algunos… Tiene algo que llama la atención… Tal vez es solo algo de su apariencia… seguro encontraremos algo mucho mejor…
Con el tiempo y sin darse cuenta, fue resplandeciendo su brillo y su belleza, porque supo hacer de los golpes la oportunidad para liberarse de orgullos y vanidades, dejando salir lo que realmente había dentro de ella…

Puedo describirte cómo es la soledad, porque a mi lado se ha sentado y a los ojos la he visto…
No hay tiempo que decida cuando empieza o se acaba un sentimiento, llega o se va sin avisar, a veces aliado o enemigo se hace el tiempo, depende como se viva y se cultive eso que ha nacido en el corazón de quienes se han permitido sentir y vivir algo profundo y especial llamado amor o amistad, y del tiempo depende que llegue a ser tan solo un instante o eterno …

Hoy le pido a Dios, que me deje escuchar la voz de la creación que habla en la tempestad y en los desastres que ocurren cuando algo funciona mal… no quiero ser indiferente a nada, quiero captar el sentir que muchas veces no se ve, ese que se esconde y que tanto nos cuesta comprender… porque no deseo llegar a ser verdugo ni juez, de quien pierde o se rompe, de quien cae o se equivoca, de quien rie demasiado, llora a escondidas y mucho menos del que se enoja…
Antes de conocerte y supe que llegarías, sentí mucho miedo y angustia, es muy difícil asumir que de un momento a otro, hay situaciones y personas que nos cambian la vida… Hoy eres mi seguridad, mi equilibrio y la luz que me guía…


SI alguien te confía una intención, es porque confía en tu oración, esa persona sabe que eres un ser humano que está muy cerquita del mismo Dios…
Pasaremos tormentas, momentos de oscuridad, hasta terremotos nos moverán el piso, mil situaciones y acontecimientos querrán acabar con lo que hemos construido, pero los lazos que nos unen son tan profundos y fuertes, que todo ello lo vencen, por eso, no me suelto de tu vida, llévame contigo a donde vayas…
Llévame contigo a donde vayas… no sueltes nunca mi silla… no me quietes jamás ese abrazo… no le llames dependencia, es tan solo tener la certeza de que hay sentimientos que valen tanto, que uno quiere mantenerlos vivos siempre, que no se conviertan en un lindo recuerdo y mucho menos que pasen de largo…