Algún día…Las espinas que acariciamos, se contemplarán en un jardín de hermosas rosas…
Las piedras superadas, ya no golpearán ni pesarán, y en una gran torre se convertirán…
Las lágrimas derramadas con y por amor, sonrisas y bendiciones serán…
Las cicatrices que quedaron al entregar sin reservas el corazón se sanarán y se podrá experimentar la plenitud del amor que colma el alma de paz…
Todo aquello que se compartió sin reservas, se va a multiplicar,
Las oraciones que se elevaron con Fe, su respuesta encontrarán,
De tanto tocar puertas sin renunciar a ellas, estás se abrirán…
Aquello que buscábamos sin perder la esperanza, lo vamos a encontrar…
Y los sueños por los que tanto suspirábamos y luchábamos se harán realidad…
Algún día…El vaso que se quebró en su entrega, Dios lo va a reparar,
La semilla que se olvidó de sí misma, grandes frutos dará,
La oruga que aceptó con Fe su condición, en una hermosa Mariposa se transformará,
La silla que parecía olvidada en el parque, alguien la va a encontrar y valorar…
La velita que se consumió en su misión de dar luz, aunque se desgaste en el día a día, nunca se va a apagar…
Algún día…Las riquezas que nunca compartimos, perderán su valor y nos soltarán, otros pelearán por ellas y discordias habrá…
La hoja de nuestra vida que cada día escribimos será la historia que muchos conocerán,
Y por las huellas o cicatrices que dejamos en el corazón de las personas que a nuestro lado caminaron, nos recordarán…
Algún día…El tiempo en esta vida se agotará…
y el amor que no nos permitimos vivir, ya no lo podremos experimentar,
los odios y resentimientos que no desechamos nos robarán la paz,
las personas que se marcharon no volverán, y lo que no valoramos en su momento ya no lo tendremos más…
Las obras que no hicimos ya no las podremos realizar,
y aquello que soltamos, no lo vamos a recuperar;
las oportunidades que dejamos pasar no regresarán,
y aquellos sentimientos y corazones que no reparamos, rotos quedarán…
Algún día…
Los frutos de todo lo vivido se recogerá…
La esperanza y la fe que nunca perdimos, su recompensa en Dios encontrará, porque los años vividos en esta tierra no son nada, para el tiempo que nos espera en la eternidad…
Por eso, mientras tengamos tiempo, entreguemos todo lo que tenemos, luchemos con todas las fuerzas por hacer nuestros sueños realidad, confiémonos en las manos de Dios aunque todo parezca difícil e imposible de lograr…Nosotros ponemos nuestra entrega y nuestro afán, el Amigazo pone todo lo demás…
Algún día, eso lo entenderemos realmente como es y nuestra alma encontrará la plenitud y la paz…
Cuando alguien que amamos, se nos adelanta en el camino y llega primero que nosotros al Gran Destino, se enmudecen nuestros sentimientos, nos ensordecen nuestros pensamientos, pero no hay palabras para expresar, explicar o tratar de entender lo que sentimos…

Y es ahí cuando al darse esa oportunidad de conocerla, descubre toda la fuerza y magia que en ella hay, es una cajita llena de sorpresas que con solo existir edifica y enseña, por el testimonio, la prudencia, la fidelidad y sabiduría que la saben inundar, no hace alarde de su grandeza, solo quien se detiene y se permite contemplar, descubre lo que el mismo Dios quiere a través de ella obrar…
Cree y confía en…
Cree y confía en…
Cree y confía en…

Así sintiendo tanto miedo de perder lo que más amamos y tenemos, de no saber avanzar y hacer lo que debemos, de no ser capaces de llegar, es cuando vemos al Amigazo que camina sobre el Agua, sin la certeza de que es El o es un fantasma que nos dice: “No Temas, soy Yo quien siempre ha estado y estará contigo y más te ama”… Y aún dudando le decimos. “Si eres Tu mándame que vaya hacía Ti y camine sobre el Agua”… El nos dice: “Ven”… y lo hacemos con pasos lentos pero seguros, hasta que al sentir la tormenta y la fuerza del viento, tambaleamos, nos llenamos de miedo y de nuevo experimentamos que nos estamos hundiendo y ahogando… Es ahí cuando Jesús nos da su mano y nos dice: “Por qué has dudado? Si estoy a tu lado”... El es nuestra barca, el único que puede realmente Salvarnos, la Fe es el salvavidas al que con todas nuestras fuerzas hemos de abrazarnos, cuando nos llegue ese día en que Dios nos diga: Patos al agua y debamos de una, lanzarnos.
Y se aprende amar con el olfato, cuando su aroma se hace único y se percibe aún cuando no está, sabemos a que huele y hasta imaginamos, todo aquello que nos reavive los recuerdos y dibuje su imagen en nuestro pensamiento; somos capaces hasta de presentir lo que vive y siente aun sin verle y estando lejos … es el amor que va encontrando la plenitud en cada uno de nuestros sentidos…
Se ama también con la piel, cuando se extiende una mano, se regala un abrazo, dirigimos nuestros pasos en busca de la mayor cercanía… se ama con cada uno de nuestros órganos, porque el amor nos genera emociones que estimulan el estomago, los riñones, hasta el hígado; el amor nos hace perder o recuperar el sueño y el apetito, invade nuestro ser y hacer, es el amor a plenitud, que es capaz de soltar o sostener, sin abandonar ni poseer, un amor verdadero encuentra en la libertad, su permanencia y fidelidad…
Hoy le doy gracias por todos y cada uno de los momentos asumidos, aquellos en que mi luz se ha hecho más fuerte, en tantos en los que he sido valiente luchando para que ni las tempestades ni huracanes me apaguen la alegría de vivir ni me roben las ganas de consumirme y entregarme en cada instante de mi camino… Hoy oro y pido por todos aquellos que con su luz me iluminan y me mantienen encendida, en aquellos a los que llamo Familia, Maestros, compañeros, alumnas, ahijadas, amigas y amigos…
Un cumpleaños es un día único y especial, para pensar y reflexionar en las personas que nos rodean y celebran nuestra vida, haciendo de esta fecha una gran fiesta, porque reciben con alegría, esa luz que de nosotros se emana, los ilumina y los guía…