¿Quién siente dentro de su alma, necesidad de una plegaria, para recuperar la paz y la calma o lograr sanar una herida?... ¿Quién habiendo buscado en todos lados, recorriendo mil caminos, tocado muchas puertas, sigue experimentado vacío porque nada lo ha llenado, experimentando soledad aunque existan personas a su lado?... ¿Quién vive esa realidad y aún sin saberlo, necesita una oración que alguien voluntariamente le quiera regalar?¿Quién se sienta muy cerquita de Dios y le habla siempre al oído… quién tiene tanta Fe que es capaz de escucharle y está dispuesto a rezarle por aquellos que se sienten en el olvido?... ¿Quién está dispuesto a asumir la misión, de orar por los que aún sin saberlo ni pedirlo y quizás hasta negándoselo a sí mismo, necesitan mucha oración?...
¿Quién tiene tanto valor para aceptar que a veces se suelta de la mano de Dios y opta por desviarse del camino? ¿Quién ha pensado que Dios lo ha abandonado por todas las cosas que ha pasado y lo mucho que ha sufrido? ¿Quién no tiene más palabras para rezar, quién necesita que alguien le ayude a implorarle a Dios que le devuelva las ganas de vivir y le colme de fuerzas para no rendirse y luchar?... ¿Quién necesita una oración, por una intención especial? ¿Quién espera con ansias que un milagro la vida le pueda cambiar? ¿Quién anhela que un gran equipo se una y se haga una enorme cadena de oración que eleve desde el corazón una súplica para que Dios se haga presente tal y como lo prometió, que donde dos o tres se reúnan en su nombre, en medio de ellos se hará presente, tal como lo prometió…¿Quién está dispuesto desde el silencio, a orar y lanzar moneditas al cielo, con los más pequeños pero profundos ofrecimientos que se convierten en oración? ¿Quién quiere prudentemente, sostener la fe del que nada cree, sin proclamar lo que hace y ofrece ni dejar que la mano izquierda se entere, de lo que la derecha humildemente entregó? ¿Quién quiere ser colaborador de Cristo? ¿Quién quiere ser de los que ayuda a que otros se sanen y liberen, con mucha entrega y oración? ¿Quién es capaz de morir a sí mismo? ¿Quién cree que todavía hay muchos que están dispuestos a entregar lo mejor que han sido y tenido, para sentirse como Jesús, Pan partido y compartido?
¿Quién necesita una oración y quién está dispuesto a ofrecer una?...

Hay momentos que nuestras emociones pesan más que las mismas reflexiones, y que nuestros vacíos afectivos nos exigen recibir más de lo que realmente entregamos; nos convertimos en aquellos que dan esperando algo a cambio, que sacan en cara lo que ofrecen o reclaman lo que sienten se les ha sido negado, hasta asumimos al pie dela letra lo escrito, para justificarnos o rebelarnos, nos aferramos al ojo por ojo, aunque actuemos por impulso y no veamos el daño que causamos cuando hablamos por la herida … es tan complicado lograr manejar esto y aprender a ser realmente coherentes y prudentes con todo lo que decimos, hacemos y pensamos…
Es el sentir ante aquellas cosas que al parecer no tienen sentido, es la respuesta que buscamos ante tantos cuestionamientos que muchas veces satisfacemos, más cómo queremos que se auto resuelvan y no cómo realmente sería lo correcto que se dieran… Es el actuar apresurados y prejuzgar defendiendo nuestra verdad, dejándonos muchas veces influenciar y no ponernos del otro sus zapatos. Es más fácil vivir de forma que de fondo, porque nos preocupa más lo que mostramos que lo que sentimos y entregamos… Por eso solemos cuestionar y preguntarnos aquello que a simple vista vemos y qué se nos hace más fácil reinterpretarlo… hay preguntas que no encuentran tan fácil su respuesta, hay razones que los mismos seres humanos no tenemos la potestad y sabiduría para darlas, no podemos ser de los que traen y llevan, por eso urge cuestionarnos:¿Cómo usamos aquello que se nos confía o que accidentalmente, sabemos y escuchamos?. ¿Cómo hablarle a Dios desde el corazón, cómo lograr verlo y escucharlo?... ¿Qué hacemos con todo eso que nos quedó? Tómalo Dios, actúa en todo ello, en tus manos te lo confiamos… Solo tú tienes el Poder de reparar con tu amor nuestras heridas, devolvernos la ilusión y reconstruirnos con cada uno de nuestros pedazos… Es ahí donde haces posible en cada uno de nosotros TUS MILAGROS… 

