Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que se hacen presente aún estando lejos; regalan abrazos tan cálidos y fuertes que son capaces de sentirse con la caricia del sol y el roce del viento…Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que dibujan una sonrisa con tan solo un recuerdo; iluminan el camino cuando se escucha su nombre o aparecen al encuentro, hacen únicos los días en que se comparten libremente lo que se lleva dentro…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que no encuentran palabras ni medidas para expresar lo que se está sintiendo, nos hacen experimentar libertad de ser quienes somos, aunque avancemos o la embarremos y no hay necesidad de decir mucho, para entender aquello que es parte de todo esto que es tan nuestro…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que se sienten libres y no compiten con otros sentimientos, saben el lugar que ocupan dentro del corazón y lo protegen encomendándolo a Dios en la oración; son pacientes y comprensivos ante la fragilidad, perdonan con facilidad porque no exige perfección, confían en la Fidelidad que los unió e hizo posible los lazos que los están uniendo…

Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que superan la distancia y no se deterioran con el viento, hacen únicos cada día sin dejar que la rutina los agarre y se convierta todo más en costumbre que en sentimiento, tienen sus propios ritos que son vitales, pero no se obligan, simplemente nacen y salen de un corazón para el otro instalarse…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que expresan tal cual lo que sienten sin cohibirse ni ofenderse; dialogan y comprenden, nadie gana ni pierde porque no se compite en las relaciones, cada quien da con libertad su humanidad y divinidad, y así se va creciendo…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que saben abrazar y consolar, alegrar y animar, alejar la soledad aún en la distancia, porque se ingenian mil formas de estar presentes e inmortalizar el amor o la amistad que les está uniendo…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que nos cambian la vida y ocupan un lugar privilegiado dentro, esos que cuidamos tanto que nos da miedo perderlos, esos mismos que anhelamos nos enseñen lo que es para siempre y eterno…
Si alguna vez experimentas esos mágicos y plenos sentimientos, no temas vivirlos, hay que disfrutarlos mientras los tenemos, son la mayor bendición de Dios, son un regalo del cielo, no todo el mundo tiene la fortuna de tenerlos, son realmente un privilegio…
Qué mágicos y plenos son aquellos sentimientos, que nos hacen sentir que Dios nos ama tanto que nos permite vivirlos intensamente y por el tiempo que dure todo esto…

Más allá de lo que veo aun en las personas que a diario me encuentro, existe su verdad, y comparto con ellas el camino mostrándoles u ocultándoles mi verdad, sin entender muchas veces el porque de su pensar, sentir y actuar, ignorando lo que viven, si han comido o si tienen hambre de amor y perdón, si quizás necesitan en ese instante un abrazo o alguien que les pueda escuchar, pero no hago nada para conocerlas, me limito a lo que vivo sin hacer el intento de avanzar en su interior un poco más allá…
Más allá de mi ventana, quizás en poblaciones más lejanas o cercanas, mientras pienso solo en vivir mi vida, suceden tantas cosas que ignoro o que se convierten en noticias, novelas o películas… y ya la guerra, la miseria, corrupción, la violencia desmedida se nos va haciendo tan normal que no nos estremece, ni nos inmuta, ni nos mueve un poquito el alma, al ver tanto sufrimiento y agonía que padecen no solo el planeta sino también la humanidad; rompemos sin importarnos las consecuencias, los límites de la moral y la libertad, vivimos desenfrenadamente, queriendo salir como sea ilesos en todo lo que se nos ofrece diariamente y que aunque nos educamos y nos la creemos que sabemos tanto, realmente lo utilizamos bastante mal…
Y no es que sea pesimista todo lo que aquí digo, ni es optimista el que se inventa un mundo paranormal y se aleja de la realidad sin importarle lo que hay más allá de sus 5 sentidos… todo sería diferente si tan solo aprendiéramos a ver más allá y amar como lo hizo Aquel que murió en una cruz y nos dijo: “Yo no los llamo mis siervos, sino mis amigos, nadie tiene mayor amor que aquel que al amar da la vida por sus amigos… ámense unos a otros como yo los he amado”…



Las amigas y los amigos son artistas y tienen magia, logran hacernos cantar, aún cuando un nudo enla garganta tengamos, se hacen payasos para hacernos sonreír aunque estemos llorando y ganas de reir no tengamos…
Las amigas y los amigos son artistas y tienen magia, hacen de su corazón un enorme cojín confortante en el cual descansamos, su hombro se convierte en pañuelo para enjugar nuestras lagrimas y desahogarnos, su abrazo es tan mágico que puede quitarnos el miedo, la soledad y hasta sanarnos, su voz puede hacernos llorar de alegría, de emoción y hasta consolarnos…
Las amigas y los amigos son artistas y tienen magia, nos hacen experimentar a la vez, lo que es el amor y la fidelidad, la ternura y la solidaridad, la fe, la esperanza, la misericordia y la libertad… tantos sentimientos que se funden en uno solo llamado AMISTAD…
Las amigas y los amigos son artistas y tienen magia se hacen visible e invisible, pero siempre están presente, simplemente aparecen o desaparecen de acuerdo a las circunstancias o como lo necesitemos, están ahí, sostienen nuestra silla, reparan nuestras alas, nos sueltan para que volemos alto pero nunca nos abandonan, son amigas y amigos artistas y mágicos de todas las horas…
Y quién se atreva a dudar que las amigas y los amigos son artistas y tienen magia es porque aún no han sabido descubrir y valorar a Las amigas y los amigos que tiene a su lado…
Amar, entender, confiar, entregar, Herir, sufrir, perdonar, amar…
Orar, esperar, pedir, agradecer...


Y los días van tornándose diferentes, aunque para muchos parezcan igual, y en ese querer conocerse se descubren diocidencias, similitudes, diferencias que han de ayudar a hacer crecer y complementar… y sin darse cuenta la flor empieza a nacer y la vida de los amigos adornar, entre dos se ha de proteger y cultivar, alimentándola con detalles y sonrisas, nutriéndola con la oración, engrandeciéndola con lo mejor de sí mismos, confiándola en las manos de Aquel que nos enseñó, que no hay mayor amor que dar la vida por quien más se amó…